La Gimnástica Segoviana puso el cierre a la temporada de la forma cruel que tristemente se vino trabajando durante toda la segunda vuelta, con una derrota en el Campo do Vao frente al Coruxo que deja al equipo sexto en la clasificación, con el premio menor de la clasificación para la Copa del Rey, pero sin un play off de ascenso que tuvo en la mano durante más de treinta jornadas, y con la sensación de proyecto fallido y de haber perdido el rumbo que durante años llevó al equipo azulgrana a vivir bastantes más alegrías que tristezas.
En un duelo que se esperaba de alta tensión porque en principio ambos conjuntos necesitaban ganar, la entrada en el partido de la Segoviana estuvo acorde con lo que se esperaba de un conjunto que no quería esperar a otros resultados para poder lograr su objetivo. Bien plantada en el campo, y percutiendo sobre el flanco derecho de la defensa del Coruxo, el equipo de Jandro Robles llevó la iniciativa durante los primeros minutos, y protagonizó los primeros acercamientos, con un remate de Juanma que tocó lo justo un defensa para enviar el balón a córner, y otro en bastante mejor posición de Ivo que acabó de la misma manera que el anterior, con un defensor salvando la acción azulgrana.
El Coruxo marca en la primera llgada
El Coruxo, hasta entonces inédito en el encuentro salvo por sus buenas acciones defensivas, se encontró con un premio inesperado antes de cumplirse el minuto 13 de partido, en una de las escasas oportunidades en las que logró pasar del centro del campo con el esférico controlado. Una acción de Gandarillas por la banda derecha terminó con un envío en profundidad hacia Pinín, que con bastante fortuna superó a un Ivo que quizá pudo hacer más en la jugada, para enviar al corazón del área pequeña donde Xavi Cidre marcó a placer el 1-0.
Después de un inicio acorde con lo que había en juego, el 1-0 fue un mazazo del que el conjunto gimnástico no supo recuperarse
El fútbol, en ocasiones tan enrevesado y en otras tan sencillo, volvía a castigar la endeblez defensiva de una Segoviana que durante toda la segunda vuelta ha perdido esa solvencia en la zaga de la que hacía gala. Y, de manera lógica, al equipo le empezaron a entrar los nervios y pasó de dominar a su oponente a verse superado en algunas acciones, y a adolecer de falta de claridad en el trabajo ofensivo, ya que aunque los acercamientos se siguieron produciendo, ya no fueron tan relevantes como los del inicio del partido.

Así, un cabezazo de Ivo a buen centro de Íker se fue lentamente a las manos del guardameta local, y Fer Llorente no encontró portería en dos remates que parecían claros. Y en la otra portería, Postigo se erigió en salvador a tres minutos para llegar al final del primer tiempo, cuando fue capaz de despejar un disparo a Mateo Gandarillas que, una vez más, se había plantado solo ante el guardameta visitante. Así que al descanso se llegó con la ventaja local en un partido que hasta el momento apuntaba más a empate que a otra cosa. Pero el fútbol son goles, y de eso la Segoviana no ha andado demasiado sobrada este curso.
Tras el descanso, mucho peor
Las noticias que llegaban desde otros campos alimentaban las opciones de clasificación de la Segoviana marcando un solo gol. Pero ni con esas el equipo se mostró capaz de enlazar dos pases consecutivos y plantarse con opciones ante la portería viguesa en un segundo tiempo donde, una vez más, el protagonismo estuvo bajo palos, ya que Postigo salvó al equipo de un castigo mayos, sacando cuatro claras ocasiones de uno contra uno, porque el Coruxo aprovechaba una y otra vez los desajustes de la Segoviana, que se volcaba en ataque pero no era capaz de recular para salvar la espalda. Si necesitas ganar un partido y tu mejor jugador acaba siendo el portero…
A poco menos de veinte minutos para la conclusión llegó el mazazo con el segundo tanto de los vigueses, que llegó tras un centro al área de Xavi Cidre que Sola (apenas un minuto después de reintegrarse al campo tras sufrir un golpe en la cabeza con Fer Llorente) se adelantaba a todos para remachar a la red.
El mejor jugador azulgrana sobre el campo fue Postigo, y ello da una buena señal acerca de lo que fue el partido para la Segoviana
Las últimas naves azulgranas las quemó el árbitro asistente, levantando la bandera para señalar un fuera de juego de Álex Castro que había marcado el 2-1 tras un buen envío de Ayán. Ahí terminaron de morir las opciones gimnásticas, porque a tres minutos para el final del tiempo reglamentario de nuevo Sola aprovechaba su extraña soledad dentro del área visitante para marcar el 3-0.

Fer Llorente salvó el honor marcando desde los once metros, pero el gol sirvió para bastante poco porque que la diferencia era demasiado amplia en el marcador como para soñar con la remontada en los ocho minutos que todavía restaban por jugar. Así que el tiempo de descuento fue el castigo final para la Segoviana, convidada de piedra en la fiesta que a su costa organizó el Coruxo, cerrando la temporada de una forma quizá inimaginable hace unos cuantos meses, pero que terminó por hacerse real a base de no hacer bien las cosas.
La única buena noticia para el club azulgrana es que ahora tiene un mes más que el resto para hacer examen de conciencia y poder trabajar con tiempo en un nuevo proyecto. Para eso es importante saber lo que quiere hacer, cómo se quiere hacer… y con quién.
