El Segosala volvió a reencontrarse con la victoria en la vigesimoctava jornada de la Segunda División femenina de fútbol sala tras imponerse por un ajustado 3-2 al Mioño en el pabellón Pedro Delgado, en un encuentro de gran exigencia que supone un paso importante en su objetivo de certificar cuanto antes la clasificación para el playoff de ascenso. El partido arrancó con una presión alta del conjunto visitante, que puso en dificultades la salida de balón del Segosala en los primeros compases. Sin embargo, el equipo dirigido por Agustín Pérez supo responder con eficacia y pegada, ya que apenas se habían disputado dos minutos cuando Alba adelantó a las segovianas.
Con el 1-0, el Segosala se sintió más cómodo y pasó a dominar el juego, acumulando llegadas sobre la portería rival. No obstante, la falta de acierto en los metros finales y las intervenciones de mérito de la guardameta visitante impidieron ampliar la ventaja. Esa falta de efectividad acabó pasando factura, ya que en una rápida transición Mioño encontró el empate gracias a Andrea, devolviendo el equilibrio al marcador. Pese al 1-1, el conjunto segoviano no se descompuso y continuó insistiendo en campo rival, aunque el choque se fue al descanso sin que las locales lograran romper la igualdad.
En la segunda mitad, el guion se mantuvo intenso. Mioño salió con un punto más de energía, pero fue el Segosala quien golpeó primero de nuevo: Claudia firmó el 2-1 para las locales. La reacción visitante, sin embargo, fue inmediata. Un error en la salida de balón del Segosala permitió a Andrea volver a marcar y situar el 2-2, firmando su doblete. A partir de ese momento llegaron los minutos más complicados para el equipo segoviano, que mostró imprecisiones, nerviosismo y precipitaciones en ataque, condicionado por el cronómetro y la necesidad de ponerse por delante. Mioño, creciendo en el partido, incluso rozó el 2-3 en sus mejores momentos.
En ese tramo, el Segosala encontró sostén en sus guardametas, que resultaron decisivas para mantener el empate ante el empuje visitante. Cuando el encuentro entraba en su recta final, apareció la calidad individual de Claudia, que con un potente disparo puso el 3-2 definitivo al colar el balón por la escuadra tras una acción personal. En los últimos minutos, Mioño apostó por el juego de cinco en busca del empate, pero el conjunto segoviano respondió con una presión alta y ataques más largos que le permitieron asegurar una victoria sufrida, pero de gran valor.
