La Gimnástica Segoviana afronta este domingo un partido decisivo en La Albuera, el último como local en la temporada regular, en el que se medirá al Oviedo Vetusta en un duelo directo por los puestos de playoff de ascenso. El conjunto azulgrana llega en un momento delicado, fuera de las posiciones de privilegio tras una segunda vuelta para el olvido que ha frenado en seco las aspiraciones generadas durante la primera mitad del campeonato. La derrota en el Clásico de Castilla ante el Real Ávila acentuó la mala dinámica del equipo dirigido por Alejandro Robles, que acumula siete jornadas consecutivas sin ganar, con un balance de dos empates y cinco derrotas, cuatro de ellas seguidas. Esta racha ha provocado que la Segoviana dependa ahora de terceros para alcanzar una quinta plaza que marca el Numancia, situado a tan solo un punto, mientras los segovianos ocupan la séptima posición.
En la previa del encuentro, Alejandro Robles destacó la igualdad que espera en el choque: “Va a ser un partido muy competido, de final de temporada, con dos equipos de gran nivel y un ambiente propio de otra categoría. Ellos llegan sin presión y nosotros con la necesidad, pero convencido de que esta vez caerá de nuestro lado”. El técnico gimnástico quiso poner en valor la mejoría mostrada en el último partido pese a la derrota: “Hemos dado un paso adelante en aspectos importantes. El equipo fue más compacto, defendió mejor en bloque, pasó más tiempo en campo rival y ganó más duelos. Además, estuvimos equilibrados en posesión y generamos más ocasiones que el rival”.
Uno de los grandes problemas de la Segoviana durante la temporada ha sido la falta de acierto de cara a portería. Sobre ello, Robles fue claro: “Se trabaja con muchas horas y tratando de mantener la cabeza limpia. Este grupo demostró durante 17 jornadas que podía estar arriba. Ahora el fútbol nos está dando la espalda, pero solo queda recuperar la confianza y esa energía positiva que tuvimos en la primera vuelta”. El entrenador también comparó la situación actual con temporadas anteriores, recordando la importancia del vestuario en los éxitos recientes: “Había un grupo con una fuerza colectiva enorme y una figura clave como Ramsés Gil, que no siempre ha sido suficientemente valorado. Este año ha sido más convulso tras el descenso, pero debemos valorar lo que es la Segoviana internamente como club”.
Robles hizo hincapié en la necesidad de proteger al grupo en este tramo final: “Hay que cuidar a los jugadores desde todos los ámbitos. La afición es exigente, pero también ha demostrado su apoyo. Es momento de ser positivos, aprender de lo vivido y asumir responsabilidades”. De cara a las dos últimas jornadas, el técnico lanzó un mensaje de autocrítica y ambición: “Creo que hemos querido ser campeones antes de tiempo, cuando había que ir paso a paso. El objetivo prioritario era asegurar el playoff semanas atrás, pero nos hemos metido nosotros solos en esta situación. Aun así, este equipo ha demostrado desde el primer día personalidad para pelear por lo máximo. La afición quiere jugar el playoff y nosotros tenemos la responsabilidad de dárselo”.
