El Dibaq CD Base ha puesto punto final a una intensa temporada marcada por el crecimiento deportivo, la competitividad y la consolidación de su proyecto tanto en categoría femenina como masculina. En el apartado femenino, el equipo cerró su participación en la lucha por el título y el ascenso con una victoria por 51-46 frente a Somos Hijolusa en el partido de vuelta de semifinales. Sin embargo, el resultado no fue suficiente para remontar la desventaja acumulada en el encuentro de ida, lo que dejó un sabor agridulce en el desenlace.
El conjunto segoviano afrontó el partido con ambición, aunque la presión propia de una cita decisiva se tradujo en errores no forzados y cierta precipitación en el juego. A pesar de ello, el equipo compitió de tú a tú durante todo el encuentro, aunque sin lograr la diferencia necesaria para avanzar de ronda. Más allá de esta eliminación, el balance de la temporada es claramente positivo. El equipo ha firmado una destacada liga regular con 14 victorias y solo 3 derrotas, demostrando solidez y regularidad.
En cuanto a los equipos masculinos autonómicos, el club cierra una temporada histórica. Por primera vez, tres de sus cinco equipos compitieron en Primera División, tras el ascenso conjunto logrado la campaña anterior. Este salto ha supuesto un importante reto, marcado por la adaptación a un mayor nivel competitivo, aunque con un balance general satisfactorio. Los equipos junior (CD Base Inno360) e infantil (CD Base Gasóleos Martín) finalizaron en duodécima posición. Ambos conjuntos experimentaron dificultades en el inicio, pero lograron mejorar su rendimiento en el tramo final, mostrando una evolución que deja buenas sensaciones de cara al futuro.
El cadete, la nota más alta
El equipo cadete destacó como el más competitivo de la temporada. Tras un comienzo complicado, logró clasificarse como segundo en la primera fase, lo que le permitió disputar una eliminatoria de ascenso frente a Maristas de Palencia. Aunque no consiguió superarla, el aprendizaje fue significativo. Posteriormente, en la segunda fase, el equipo mostró una gran solidez, finalizando como líder del grupo B con un balance de ocho victorias y dos derrotas, lo que le sitúa en una meritoria séptima posición autonómica.
Por su parte, los equipos de Segunda División también completaron una campaña exigente. El infantil, formado mayoritariamente por jugadores de primer año, combinó actuaciones destacadas con cierta irregularidad, algo habitual en etapas de formación. El cadete, en cambio, mostró una evolución inversa en resultados, aunque con un progreso formativo notable, especialmente en jugadores que afrontaban su primera experiencia en la categoría. Ambos equipos cumplieron además un papel clave como apoyo a los conjuntos de Primera.
Fin de etapa
Con el cierre de la temporada, el club refuerza su posición como referente del baloncesto autonómico, apostando por el desarrollo del talento y la continuidad de su proyecto deportivo. Asimismo, se despide de la generación de 2008, que finaliza su etapa formativa en el club segoviano, con el deseo de que muchos de sus integrantes continúen vinculados al equipo en categoría sénior.
