El Segosala firmó un meritorio empate (2-2) en la vigésima séptima jornada de la Segunda División femenina de fútbol sala, tras visitar una de las pistas más exigentes del campeonato como es la de Vilalba. El conjunto segoviano, dirigido por Agustín Pérez, dio un paso adelante en un encuentro de alta dificultad y, gracias también a otros resultados favorables de la jornada, se mantiene en la parte alta de la clasificación.
El desafío no era menor para el equipo segoviano, que buscaba reencontrarse con la victoria ante un rival especialmente sólido como local. Desde los primeros compases quedó patente la dificultad del choque: el Vilalba se mostró muy ordenado, replegado en media cancha y cerrando espacios, lo que impidió al Segosala generar ocasiones claras de peligro. La solidez defensiva del conjunto gallego se vio reforzada además por su acierto, ya que mediado el primer tiempo logró adelantarse en el marcador gracias a un auténtico golazo de Lara desde el centro del campo, sorprendiendo a la portera visitante adelantada.
El tanto obligó al Segosala a dar un paso al frente antes del descanso. Las segovianas intentaron reaccionar a través de rápidas transiciones y mayor verticalidad, pero la falta de precisión en los últimos metros y la buena actuación defensiva del Vilalba evitaron que llegara el empate antes del intermedio. Tras el paso por vestuarios, el guion cambió. El Segosala regresó a la pista con una versión más reconocible, dominando el juego, con mayor presencia ofensiva y, sobre todo, manteniendo la calma necesaria para ir construyendo la remontada. Fruto de ese crecimiento llegó el empate en una acción a balón parado, donde Claudia Garrido aprovechó la oportunidad para batir a la portera local y devolver la igualdad al marcador.
El gol dio alas al conjunto visitante, que intensificó su dominio y comenzó a generar más situaciones de peligro. La insistencia tuvo recompensa en un elaborado ataque posicional en el que el Segosala logró romper la defensa rival y sorprender a la espalda, culminando Sara la jugada para poner el 1-2 y completar la remontada.
En la recta final, el Vilalba apostó por el juego de cinco en busca del empate, una estrategia que acabó dando resultado en una acción desafortunada para el Segosala, cuando Cris de Andrés, en un intento por despejar, introdujo el balón en su propia portería, estableciendo el definitivo 2-2. Pese a la sensación agridulce por haber tenido la victoria cerca, el punto logrado tiene un gran valor para el Segosala, que se mantiene cuarto clasificado con 60 puntos en su casillero y, además, con dos encuentros menos que los dos primeros clasificados.
