La sanidad volverá a generar movilizaciones en Segovia durante los últimos días de este mes, donde coinciden las protestas del colectivo médico con las convocatorias ciudadanas en defensa del sistema público.
Los médicos han ratificado una nueva tanda de huelgas entre el 27 y el 30 de abril, además del 1 de mayo, dentro de un conflicto que se mantiene abierto a nivel nacional y que también afecta a la provincia. Aunque en los últimos días se han producido algunos contactos con la administración, las diferencias siguen siendo notables y no se espera un acuerdo inmediato. Desde el sindicato CESM reconocen estos primeros acercamientos, pero insisten en que la negociación lleva demasiado tiempo estancada.
En torno a 500 facultativos segovianos están llamados a secundar estos paros, que responden a una serie de demandas concretas. Entre ellas, destacan la creación de un marco normativo propio para la profesión médica, el reconocimiento de su cualificación dentro de la administración y mejoras en las condiciones laborales. En este último punto, critican especialmente la posibilidad de jornadas de hasta 45 horas semanales sin una compensación proporcional ni un cómputo completo de cara a la jubilación.
Los profesionales aseguran que recurren a la huelga “como último recurso ante la falta de avances” y advierten de que las movilizaciones podrían prolongarse si no se producen cambios. De hecho, ya contemplan nuevas convocatorias en mayo y junio.
Al mismo tiempo, desde la sociedad civil también se alzan voces en defensa de la sanidad pública. La Marea Blanca de Segovia ha convocado una nueva concentración para este viernes 24 de abril entre las 11.30 y las 12.00 horas frente al Hospital General de Segovia, dentro de sus movilizaciones mensuales.
El colectivo pone el foco en problemas estructurales que afectan a la asistencia sanitaria en la provincia y reclama medidas como el refuerzo de la Atención Primaria, la cobertura completa de las plantillas, una gestión más eficaz de las listas de espera y la puesta en marcha de una segunda infraestructura hospitalaria con camas de media estancia.
Así, la provincia afronta unas semanas marcadas por la protesta en el ámbito sanitario, con profesionales y ciudadanía coincidiendo en la necesidad de introducir mejoras que garanticen la calidad y sostenibilidad del sistema público.
