Normalmente los partidos de balonmano no admiten ni medias tintas, ni cálculos, ni reservas. Los equipos suelen dar el cien por cien de sus posibilidades en cada encuentro, por respeto al rival y a ellos mismos, y un buen ejemplo de ello se encuentra en el FC Barcelona que no se deja ir nunca pese a saberse varios cuerpos por delante de cualquier equipo de la Liga Asobal. Por ello el encuentro que afronta el miércoles (20:00 horas) el Viveros Herol Balonmano Nava ante el Abanca Ademar León, en la tercera ronda de la Copa del Rey, no va a conjugar el verbo ‘reservar’ en ningún momento, ni en los de casa que podrían estar pensando perfectamente en el duelo del domingo ante el BM Guadalajara, ni tampoco en el cuadro visitante que tiene en el torneo copero su trampolín para convertir una temporada sin altos ni bajos en una campaña más que aceptable.
La eliminatoria, que se disputará en el pabellón Guerrer@s Naver@s, representa una ocasión histórica para el conjunto segoviano, que busca por primera vez su clasificación para la fase final del torneo, llamando por tercera vez a una puerta que no se abrió en las dos ocasiones recientes.
Si algo ha marcado la previa no ha sido tanto el contexto clasificatorio como el mensaje lanzado por Carlos Villagrán, claro y sin rodeos como siempre, que pone el foco en la actitud con la que el equipo debe afrontar el encuentro. “Pensar que vamos a salir contra Ademar a dosificar, a pensar en el partido del domingo o a no ganar creo que es una falta de respeto a la competición, a nuestra afición y a nosotros mismos”.
Dos partidos para decidir el curso
Y es que este encuentro llega en una semana exigente, con dos partidos en apenas cinco días, y un compromiso liguero en Guadalajara más que importante en el horizonte. Pero Villagrán quiso cortar de raíz cualquier tentación de priorizar o gestionar esfuerzos, apelando a la identidad, a la responsabilidad competitiva y a la coherencia con el propio trabajo del equipo.
En este sentido, el entrenador aseguró que la plantilla está preparada “tanto física como mentalmente” para afrontar dos encuentros en pocos días, e insistió en que el equipo competirá “al cien por cien” en la eliminatoria copera. ante un Ademar que “nos sorprendió en el último partido de Liga, ya que no corrió como suele hacer. Está creciendo con su nuevo técnico, siempre tienen mucha garra y mucha intensidad y el encuentro va a ser completamente diferente al de liga”.
La Copa del Rey se presenta como algo más que una competición paralela con un cierto aliciente por aquello de jugar por primera vez la Final a 8, ya que también aparece como una vía para recuperar la confianza y conectar de nuevo con una afición que siempre ha acompañado al equipo a pesar de que este año 2026 el ‘0’ en el casillero de victorias locales pesa como una losa.
