Cumpliendo con el papel de favorito y como vigente campeón de liga, el Barcelona asaltó el Guerreros Naveros y sumó un nuevo triunfo para seguir invicto en la competición doméstica frente a un Balonmano Nava que dio la cara, dejó una imagen digna y competitiva y que, pese a la derrota, seguro que saca lecciones aprendidas de cara a una recta final en la que sigue inmerso de lleno en su objetivo de la permanencia (24-42).
Sobre el feudo navero, entró con carácter el BM Nava, efectivo en ataque y con Patotski apareciendo desde los primeros compases bajo palos para sostener el ciclón azulgrana. Sin embargo, poco duraron las intenciones segovianas. Varias imprecisiones en ataque fueron castigadas por un Barcelona práctico que, bien sujetado por Emil Nielsen y con goles fáciles de la mano de Domen Makuc liderando la ofensiva, tomó la primera renta del partido gracias a un parcial de 0-3 (3-6).

No mejoró la coyuntura navera. Una defensa poco ajustada, pese a un Patotski que seguía elevando su porcentaje de paradas, fue una losa demasiado pesada ante un Barcelona que, con Richardson N’Guessan como protagonista ofensivo, comenzó a abrir brecha hasta alcanzar los cinco goles, obligando a Carlos Villagrán a solicitar tiempo muerto (6-11). Pareció reaccionar Nava pues, pese a la exclusión de Pasquet y desde una defensa más sólida, logró un parcial de 2-0 que le permitió agarrarse momentáneamente al partido.
Nielsen frena a Nava
Pero la reacción fue efímera. El Barcelona subió una marcha más, Nielsen volvió a aparecer bajo palos frenando el ataque navero y, con Dika Mem imponiendo su poderío ofensivo, el conjunto dirigido por Carlos Ortega elevó la diferencia hasta los seis goles. De ahí al descanso, emergió la calidad individual azulgrana para terminar de descoser el encuentro: con Nielsen alcanzando la decena de paradas y neutralizando a un errático ataque local, y apoyado en un contraataque letal, el Barcelona se llevó a vestuarios una cómoda renta de ocho goles (13-21).
Tras la reanudación, el choque mantuvo un ritmo alto en un intercambio de goles del que volvió a salir beneficiado el conjunto catalán. Ahora con Hallgrimsson bajo palos, el Barcelona encontró seguridad defensiva para correr y ampliar aún más la ventaja, alcanzando los doce goles de diferencia.

El Barcelona no afloja
Nava logró reducir ligeramente la desventaja tras la exclusión de Ian Barrufet, en un tramo marcado también por la retirada por lesión de Joao Bandeira tras una acción desafortunada. Sin embargo, en igualdad numérica, el Barcelona volvió a acelerar, apoyado en una sólida defensa que anuló por completo el ataque local.
En los minutos finales, los porteros cobraron protagonismo, con Hallgrimsson y Buda destacando en ambas áreas mientras Ortega repartía minutos entre sus jugadores. Pese a los intentos del Nava por maquillar el resultado y mostrar carácter, el conjunto segoviano se topaba una y otra vez con la portería rival. Sin concesiones en el tramo final, el Barcelona certificó una victoria contundente que refuerza su condición de líder invicto, mientras que el Balonmano Nava se centra en su particular lucha por la permanencia tras dejar, eso sí, una imagen competitiva y superar ya el trago amargo para poner los ojos en ‘su liga’.
