Disgustos pasados no garantizan victorias presentes si no se han aprendido valiosas lecciones, como la diferencia que existe entre jugar y competir. Así que el Viveros Herol Balonmano Nava afronta este domingo (18:00 horas) una salida de alto voltaje en la pista del Bada Huesca, en un duelo directo por la permanencia en la Liga Asobal que llega en un momento de máxima exigencia para el conjunto segoviano, necesitado de recuperar sensaciones positivas después de los disgustos consecutivos de Ademar y Cuenca, más el segundo que el primero por aquello de que a minuto y medio para el final el equipo vencía por un gol y acabó perdiendo en el último segundo.
Con la temporada entrando en su recta final, cada jornada adquiere un valor añadido para los equipos que luchan por el mismo objetivo. Y el encuentro en Huesca se presenta para el Viveros Herol como uno de esos partidos que valen más que dos puntos.
El conjunto de Carlos Villagrán afronta la cita con la necesidad de levantarse tras el golpe sufrido en Cuenca, “y hay que reconocer que nos dolieron muchísimo los puntos que se nos escaparon, pero estamos contentos por el partido que hicimos y tranquilos con nuestro trabajo”, reconoció el técnico.
Pese a ese revés, Carlos destacó la capacidad de reacción mostrada por el equipo a lo largo de la temporada, “y eso dice mucho de los jugadores y de cómo tenemos focalizado el objetivo de salvar la categoría”. Con esa mentalidad viajará el Balonmano Nava a una pista “complicada, con un equipo muy bien trabajado… pero con la convicción de que podemos sacar dos puntos”, que a nadie se le escapa que significarían un extraordinario paso adelante en la pelea por la salvación.
El peligro
El técnico navero advirtió del peligro del Bada, “que tiene una buena portería, jugadores individualmente muy buenos, un pivote que te hace muchísimo daño y una defensa muy activa que te genera robos de balón”, señaló, pasando por alto el dato de que el conjunto oscense es el más goleado de la Asobal, más que nada porque eso son números y de poco valen durante un partido.
Desde el banquillo segoviano se insiste en que la clave del encuentro estará en la capacidad del equipo para sostener la concentración durante los sesenta minutos. Villagrán confía en que el Nava pueda recuperar una de sus armas más características, que es el juego rápido. “Intentaremos correr y hacer daño con nuestra velocidad, aunque últimamente es cierto que no la estamos utilizando tanto como nos gustaría”.
El conjunto segoviano ha visitado Huesca en cinco ocasiones con un balance de dos victorias, dos derrotas y un empate. En la primera vuelta los naveros se impusieron con claridad por 41-33. Así que, salvo debacle, el average en caso de empate a puntos favorecerá al Balonmano Nava, una circunstancia que, tal y como está la liga en sus puestos más bajos, no es en absoluto un tema menor.
