El 9 de mayo fue multado e inmovilizado un camión cisterna cargado de leche, ya que los agentes entendieron que se sobrepasaba en 4.000 litros, y días después ocurrió lo mismo con otro cargado de aceite.
Los propietarios habían pidieron un segundo pesaje y, al negárselo, recurriendo en amparo al juzgado.
El Servicio Territorial de Fomento de la Junta de Castilla y León ha informado hoy de que la autoridad judicial ha dictado un auto donde señala que la adopción de la medida de inmovilización es una obligación impuesta por el artículo 143 de la ley de ordenación de los transportes terrestres.
Asimismo, según Fomento, el juzgado sostiene que la resolución administrativa cumple con la apariencia de buen derecho, de tal manera que los agentes de la Guardia Civil cumplieron la legalidad vigente, al inmovilizar el vehículo por exceso de peso.
Según el auto, el incumplimiento del exceso de peso provoca un problema de seguridad vial, para el conductor del vehículo inmovilizado y un riesgo propio y ajeno, dado que las capacidades técnicas del vehículo se encuentran vinculadas con el cumplimiento del peso máximo autorizado para cada vehículo.
Teniendo en cuenta que el auto sostiene que la inmovilización durará hasta que se supriman los motivos determinantes de la infracción, Fomento ha pedido a la Guardia Civil que traslade los vehículos a otro punto, en aras a preservar la seguridad vial, hasta que desocupen el exceso de la carga.
Antes de la resolución judicial, los transportistas de cisternas de toda España estaban convocados a participar en un paro el próximo lunes como forma de apoyo a los dos camioneros que tenían sus cisternas en el acceso a la AP-6