Durante los próximos días Segovia se convertirá en escenario único para cualquier aficionado a la fotografía. A los extraordinarios paisajes y rincones que ofrece la ciudad habitualmente se unen la belleza de las imágenes que salen en procesión, la solemnidad de los desfiles de las cofradías y el colorido y vistosidad de sus vestimentas. El concurso de fotografía que convoca la Junta de Cofradías cada año al finalizar la Semana Santa se ha convertido en una invitación abierta para vecinos y visitantes, llamados a fijar en una imagen lo que durante unos días sucede entre piedra, cirios y tambores. El certamen, de carácter nacional, está abierto tanto a fotógrafos aficionados como profesionales y gira en torno a la Semana Santa en Segovia capital, en todas sus facetas. Los premios de la edición anterior fueron de 600 euros y trofeo para el cartel Anunciador. El primer premio se llevó 300 euros y trofeo; el 2º premio, 200 euros y trofeo; el 3º, 100 euros y trofeo.
Además, hubo premio a la mejor colección de entre tres y cinco obras de 200 euros y trofeo; y menciones especiales de 30 euros a diversas obras seleccionadas por el jurado. También se convocará tras la Semana Santa un concurso de dibujos para niños de primaria, de entre 6 y 11 años.
La propuesta tiene un atractivo evidente. Pocas ciudades ofrecen un escenario tan poderoso como Segovia cuando los pasos atraviesan el casco histórico, pasan bajo el Acueducto, buscan la Catedral o recortan su silueta junto al Alcázar, San Marcos o la Vera Cruz. A ese decorado excepcional se suman las imágenes titulares, los grupos escultóricos y el desfile de cofrades, nazarenos, penitentes y músicos que convierten cada procesión en una escena irrepetible. Esa combinación de patrimonio urbano y emoción religiosa explica que el concurso haya alcanzado un eco nacional y reúna trabajos capaces de mostrar no sólo la belleza de la Semana Santa segoviana, sino también su carácter.
