El último informe anual de IQAir, empresa de origen suizo especializada en el control, análisis y mejora de la calidad del aire, que analiza la calidad del aire en cerca de 10.000 ciudades de 143 territorios de todo el mundo, sitúa a La Granja de San Ildefonso como uno de los enclaves con el aire más saludable de España, en un contexto global en el que la contaminación atmosférica continúa siendo uno de los principales riesgos para la salud pública.
El estudio, centrado en la medición de partículas finas en suspensión (PM2,5), toma como referencia los niveles medios anuales registrados por estaciones de control distribuidas por todo el planeta. Este tipo de partículas, de tamaño inferior a 2,5 micras, son las más perjudiciales para la salud, al poder penetrar en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo.
En el caso de España, el informe refleja una situación alejada de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que establece en 5 microgramos por metro cúbico el límite anual aconsejado. La media nacional se sitúa en torno a los 9 microgramos por metro cúbico, lo que supone casi duplicar ese umbral, si bien el país se mantiene lejos de los niveles más elevados registrados en otras regiones del mundo.
En este contexto, la presencia de La Granja de San Ildefonso como uno de los puntos con mejor calidad del aire del país adquiere especial relevancia. El municipio aparece destacado en el informe como un entorno con niveles especialmente bajos de contaminación por partículas finas, en contraste con otras ciudades españolas donde los registros son más elevados.
La metodología del informe se basa en la recopilación de datos procedentes de redes de monitorización oficiales y estaciones independientes, lo que condiciona la inclusión de determinadas ciudades en función de la disponibilidad y continuidad de los registros. De ahí que no todos los núcleos urbanos aparezcan representados en el análisis anual.
A nivel global, el estudio vuelve a poner de manifiesto la desigual distribución de la contaminación atmosférica, con concentraciones más elevadas en países en desarrollo y en grandes áreas urbanas, frente a entornos rurales o de menor densidad de población, donde los niveles tienden a ser más bajos.
La ciudad sudafricana de Nieuwoudtville tiene el aire más puro del mundo. En el caso de España, el informe señala que Ourense y Mollet del Vallès con las localidades con peores registros, mientras que La Granja y Benicasim se sitúan como los refugios con el aire más saludable.
