El Balonmano Nava certificó su clasificación para la tercera ronda de la Copa del Rey tras imponerse por un ajustado 29-30 al Cajasol Sevilla BM Proin en Amate, en un duelo de máxima igualdad que se decidió en los últimos instantes. El conjunto dirigido por Carlos Villagrán, que partía con la vitola de favorito pese a enfrentarse al líder de la División de Honor Plata, supo sufrir en un partido exigente y de alternancias, en el que tuvo que sobreponerse a diversas fases adversas. Con la mirada también puesta en el regreso de la Liga Asobal y en su objetivo de la permanencia, los segovianos prolongaron su buena dinámica gracias a una actuación decisiva de Mateus Buda, clave bajo palos para sellar el billete copero.
El duelo arrancó con una fase de alternativas, con los ataques imponiéndose a las defensas y en la que salió ligeramente vencedor el equipo local dirigido por Víctor Montesinos, efectivo en ataque principalmente desde la primera línea ante un BM Nava algo más impreciso en la ofensiva. Kilian, portero local, comenzó a aparecer con varias intervenciones de mérito, lo que permitió al conjunto sevillano abrir una primera ventaja de tres goles, favorecida también por la exclusión de Bonnano, circunstancia que no desaprovechó Cajasol Sevilla.
Sin embargo, reaccionó Nava. Aprovechando ahora una exclusión en el bando local y con una defensa más ajustada, el cuadro navero fue creciendo progresivamente, recortando distancias mediante rápidas transiciones ofensivas y con un inspirado Óscar Marugán. Así, no solo logró equilibrar el choque, sino que consiguió ponerse por delante por primera vez antes de alcanzarse el ecuador del primer tiempo (8-9).
Nadie rompe la igualdad
Con el paso de los minutos, el encuentro regresó a un escenario de igualdad máxima, marcado por la alternancia en el dominio y por aciertos e imprecisiones en ambas áreas. Cajasol Sevilla, con Sasha Tioumentsev liderando las operaciones ofensivas, logró recuperar una renta de dos tantos, pero un Balonmano Nava intenso respondió de inmediato, castigando los errores en ataque de un conjunto local que veía como no podía romper el choque. De ahí al descanso, la hoja de ruta no varió, sin que ningún equipo fuera capaz de despegarse en un marcador que llegó al paso por vestuarios con la máxima igualdad posible y todo por decidir (16-16).
Tras la reanudación, el guion se mantuvo. Cajasol Sevilla tomó de nuevo la iniciativa, aunque Nava se aferró al partido con un ataque efectivo. Varias paradas consecutivas de Kilian dieron aire a los locales, que lograron un parcial de 2-0 obligando a Carlos Villagrán a solicitar tiempo muerto. La reacción visitante llegó desde la defensa, pero el portero sevillano siguió siendo un muro, impidiendo que Nava consolidara su remontada.
Buda quiere más Copa
A falta del último cuarto de hora, los locales dominaban por dos tantos (24-22), pero emergió entonces la calidad individual del cuadro navero. Mateus Buda elevó su nivel bajo palos y Óscar Marugán se mostró infalible desde los siete metros, liderando la remontada hasta colocar a su equipo por delante y forzar el tiempo muerto de Montesinos.
Ya en el último minuto y con 29-29 en el marcador, Balonmano Nava golpeó primero con el gol definitivo y, en la acción final del partido, emergió la figura de un inconmensurable Buda con una última parada salvadora con la que el conjunto de Carlos Villagrán certificó por 29-30, con sangre, sudor y lágrimas, su billete para la tercera eliminatoria de la Copa del Rey.
