El PIB de Castilla y León creció un 3,3 por ciento en 2025, frente al 2,6 por ciento de la media nacional; el 1,4 por ciento de la UE, y el 1,2 por ciento de la zona euro. El consejero de Economía y Hacienda en funciones, Carlos Fernández Carriedo, ha destacado que Castilla y León ha crecido claramente por encima de la media española y el triple que la zona euro, y ha destacado que el dato supera en medio punto la previsión del Gobierno regional, revisada en octubre de 2025.
Fernández Carriedo consideró el dato como un alto nivel de crecimiento, dos décimas inferior al de 2024, durante la presentación, este lunes, de la Contabilidad Regional de Castilla y León de cierre del ejercicio 2025.
Carriedo explicó que el crecimiento del PIB regional se mantiene en niveles muy altos, impulsado fundamentalmente por la industria, los servicios, la agricultura, la ganadería y la selvicultura. En este sentido, precisó que el sector primario tuvo un dinamismo del 4,6 por ciento el año pasado, pese al buen año registrado la campaña anterior. Asimismo, el sector transformador, la industria, creció a un ritmo del 3,8 por ciento, con un avance de las ramas manufactureras anual del 3,2 por ciento.
Por lo que se refiere al terciario, los servicios, aumentaron su producción un 3,4 por ciento. En concreto, información y comunicaciones se elevaron un 8,8 por ciento; actividades profesionales, científicas y técnicas, un 5,7 por ciento; comercio, transporte y hostelería, un 4,3 por ciento; actividades inmobiliarias, un tres por ciento ;administración pública, educación y sanidad, un 2,4 por ciento; actividades artísticas, recreativas y otros servicios, un 2,1 por ciento; y actividades financieras y de seguros, un uno por ciento.
El consejero destacó que la construcción registró un leve retroceso respecto a la media y cerró el año con un crecimiento del 2,1 por ciento. Por otro lado, la demanda interna se incrementó un 3,4 por ciento.
Carlos Fernández Carriedo trasladó que el crecimiento se sustentó sobre el gasto de los hogares y de forma relevante en la inversión. En concreto, el gasto en consumo final aumentó un 2,6 por ciento, gracias a una subida del desembolso de los hogares del 3,1 por ciento, frente a solo un 1,7 por ciento de avance en las administraciones públicas. En cuanto a la formación bruta de capital fijo, se disparó un 5,6 por ciento, sobre un aumento del 9,3 por ciento en bienes de equipo y del 2,2 por ciento en construcción.
Por el contrario, la aportación exterior restó una décima al crecimiento de la Comunidad, por el descenso de las exportaciones del 0,3 por ciento, y de las importaciones en un 0,2 por ciento, algo que achacó a la merma global del comercio internacional por los aranceles impuestos por la administración de EEUU y su impacto en una autonomía exportadora como Castilla y León.
Cabe destacar por último, que el empleo medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo en Castilla y León, se incrementó en Castilla y León el año pasado un dos por ciento. En este sentido, los puestos se redujeron en el sector primario un 7,1 por ciento, pero aumentaron en la industria un 4,7 por ciento, en los servicios un 2,2 por ciento, y en la construcción un 1,7 por ciento.
191 millones de ahorro fiscal
El consejero de Economía cifró en 191 millones de euros el ahorro fiscal de los castellanos y leoneses con las medidas de reducción de impuestos acordadas por el Gobierno para hacer frente a la guerra de Oriente Medio.
Carriedo precisó que 117 millones se detraerán de las cuentas de la Comunidad, frente a los 74 millones de impacto en las del Estado.
El consejero portavoz recordó que el IVA se reparte al 50 por ciento entre la Comunidad y el Estado; el Impuesto de Hidrocarburos, corresponde en un 58 por ciento a la Junta y en un 42 por ciento al Gobierno central; y el tributo sobre la electricidad impactará en su totalidad en la autonomía, aunque no lo recauda.
Fernández Carriedo aseveró que cada mes en vigor de estas medidas, la autonomía dejará de recaudar 35 millones de euros. El consejero recordó que la Comunidad, ya había puesto sobre la mesa la petición de rebaja de estos impuestos y anunció que analizarán su impacto e implementarán medidas complementarias desde la Comunidad.
Carlos Fernández Carriedo también recordó que para este año, su previsión de crecimiento para la economía se sitúa en el 2,2 por ciento, y que los acontecimientos de las últimas semanas han provocado una retracción en el crecimiento. Con todo, indicó que aún es pronto para saber cuál será el impacto, que dependerá de la profundidad y la duración del conflicto.
