El proyecto para el abastecimiento de agua potable en Mata de Quintanar continúa sin resolverse. Según explica el alcalde, Javier Gómez, durante el verano la localidad segoviana — perteneciente al municipio de Cabañas de Polendos — se queda sin suministro y en invierno, cuando hay agua, presenta problemas de arsénico. Ante esta situación, se transporta agua potable en cisternas desde Cabañas de Polendos.
Para dar una solución, según el regidor, “la Junta Castilla y León se había comprometido a acometer al menos en un 80% en colaboración con Diputación” del proyecto. “Finalmente nos derivan la obra a SOMACYL de unos 200.000 euros, los cuales Junta acometería 40%, Diputación 20% y Ayuntamiento 40%, mucho más de lo acordado para nosotros”. Además, prosigue, “SOMACYL obliga al pago de los 80.000 euros en 25 años con intereses al 3.5% aproximadamente y una cuota de servicio de 9.500 euros obligatoria anualmente con su correspondiente incremento de IPC anual, lo cual significaría satisfacer 500.000 euros al final de esos 25 años en vez de 80.000 euros”.
El alcalde muestra su disconformidad ante las modificaciones en el convenio y considera inasumible esta propuesta. Así, Gómez confirma que el Ayuntamiento rechazará el acuerdo. “No nos podemos gastar 500.000 euros, si ese es el presupuesto total del municipio de tres años. Es imposible”, señala.
Ante este escenario, el Ayuntamiento optará por intentar ejecutar la obra con un menor presupuesto y “por nuestra cuenta, como podamos. Con dinero que tengamos en caja, ayudas que tengamos habituales de planes provinciales…”, señala el alcalde. Asimismo, comenta que ha pedido una reunión con la institución provincial.
Gómez también manifiesta su intención de “hacer la conducción de agua desde Cabañas de Polendos a Mata de Quintanar antes del verano para poder funcionar esta temporada estival con normalidad. Hemos cambiado el plan provincial para poder acometer la obra”, detalla.
Por último, el alcalde confía en poder garantizar el servicio y reclama mayor apoyo. “Somos un pueblo pequeño, pero la gente tendrá que beber agua, digo yo”, concluye Gómez.
