La Diputación de Palencia avanza en la construcción del edificio que protegerá y pondrá en valor el yacimiento romano de La Tejada, en la localidad de Quintanilla de la Cueza. Las obras completaron ya buena parte de la cimentación y comenzaron a levantar los primeros muros estructurales del futuro inmueble, un paso clave en un proyecto que busca convertir este enclave arqueológico en un nuevo referente cultural del mundo romano en la provincia.
La presidenta de la institución provincial, Ángeles Armisén, visitó este miércoles el yacimiento para conocer de primera mano el estado de las obras. Los trabajos están siendo ejecutados por la empresa Hermanos Rubio Grupo Constructor Herce, S.L.U., con un plazo de ejecución de diez meses desde el inicio de las obras, el 26 de junio de 2025.
De los más de cinco millones de euros que se invertirán en la actuación, tres millones proceden de una subvención del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. A esta financiación, se suma una aportación de 125.000 euros de la Junta de Castilla y León, mientras que la propia Diputación de Palencia asume el resto de la inversión, más de 1,9 millones de euros.
El objetivo final de la actuación es que el yacimiento de La Tejada se convierta en un enclave cultural complementario y “gemelo” de la prestigiosa Villa Romana de La Olmeda, lo que servirá para ampliar la oferta cultural vinculada al legado romano y generar nuevas oportunidades de desarrollo turístico en el territorio.
El proyecto contempla la construcción de un edificio que cubra y preserve la totalidad de la zona excavada del yacimiento y permita al mismo tiempo su visita y su adecuada interpretación por parte del público.
El diseño arquitectónico plantea tres grandes volúmenes paralelos adaptados a la disposición del yacimiento. Esta configuración permitirá proteger los restos arqueológicos existentes y, al mismo tiempo, facilitar futuras ampliaciones del edificio en caso de que aparezcan nuevos hallazgos durante las investigaciones arqueológicas.
A pesar de esta división exterior en tres cuerpos, el interior se concibe como un espacio continuo que permitirá recorrer el conjunto de manera unitaria, favoreciendo la comprensión de la estructura y de las distintas estancias que formaban parte de la antigua villa romana.
El yacimiento
La Tejada conserva un amplio conjunto de estancias decoradas con pavimentos de mosaico y dotadas de sistemas de calefacción mediante hipocausto, elementos que reflejan el alto nivel de confort existente en esta parte del Imperio Romano entre los siglos I y V después de Cristo.
Tradicionalmente se ha considerado que La Tejada era una villa romana dedicada a la explotación agropecuaria durante el Bajo Imperio. Sin embargo, las características de sus estructuras y la gran extensión del yacimiento han llevado a algunos investigadores a plantear otra posible interpretación.
Los restos visitables podrían corresponder en realidad a un complejo termal vinculado al hospedaje de viajeros que transitaban por la antigua vía romana que conectaba Burdigala, la actual Burdeos, con Asturica Augusta, la actual Astorga. Este antiguo trazado coincide en gran medida con el recorrido actual del Camino de Santiago Francés, que discurre aproximadamente a un kilómetro al norte del yacimiento.
