Señora directora:
Hasta hace poco, las amplias aceras de las calles y plazas de Nueva Segovia se podían transitar sin el menor cuidado. Si acaso, algún que otro baldosín levantado y excepciones aparte.
Pero, desde que están abiertas al público las cuatro plazas en remodelación, he advertido que, en una acera de Tirso de Molina, se ha creado un escalón longitudinal que, a mi juicio, no tiene sentido.
Sí, sí, un escalón en medio de la acera. Desde un primer momento, le puse a buen recaudo en mi memoria porque podría resultar peligroso dado su mimetismo.

Pero he aquí que hoy y en otra plaza, la de Bécquer, y como consecuencia de un despiste, he dado un traspiés y gracias a mis reflejos no llegué a caerme. Repuesto del susto comprobé que se trataba de otro escalón parecido al anteriormente citado. Luego hay, al menos, dos.
Mi primera intención fue tomar nota y tener cuidado pues paso por la zona con frecuencia. Después me di cuenta de que cuanto antes lo denunciara antes podría evitar que alguien se rompiera la crisma con estos peligrosos escalones.
Saludos respetuosos.
Un transeúnte