El campeonato de España de lucha de brazos vuelve a Sepúlveda el próximo 14 de marzo. Javier Ortiz Postigo, organizador del Open ‘Villa de Sepúlveda’, explica las novedades del evento que cuenta con el respaldo de la Asociación Española de Lucha de Brazos (AELB) y que convertirá a Sepúlveda en el epicentro nacional del ‘armwrestling’.
– Ya son varias ediciones organizando el campeonato en Sepúlveda, ¿cómo surge la idea de traer este evento a la villa, ¿quién la impulsa y cómo ha sido la aceptación en los anteriores años?
– Todo empezó por un amigo de toda la vida, Pablo León Castell. Él se puso a entrenar con un equipo en Madrid y al poco conoció a Nino ‘El Tocho’, que es un veterano del armwrestling. Al tiempo, me lo presentó y un día Nino se vino a Sepúlveda. Entre el paseo viendo las Hoces del Duratón y el cordero que se comió después, se quedó maravillado y vimos claro que Sepúlveda era el sitio perfecto, sobre todo por lo bien ubicada que está en el centro peninsular.
Ahí nos lanzamos a la aventura y creamos el Open Armwrestling ‘Villa de Sepúlveda’, nos repartimos el trabajo, él se encargaba de la parte deportiva y yo de mover la organización del evento.
El primer Open ya funcionó muy bien en participación, pero las cosas como son, la lucha de brazos es todavía una disciplina poco conocida y necesita mucho empuje. Aun así, la dinámica es muy buena. Edición tras edición hemos ido a más, tanto en organización como en gente que viene a competir, aunque sabemos que todavía queda mucho margen de mejora.
Lo que sí nos enorgullece es el nivel que estamos trayendo. Desde el principio hemos tenido con nosotros a Rodrigo Alba Gallego, que es el mejor armwrestler de España y subcampeón de Europa en 2025. A partir del segundo Open ya contamos con una leyenda como el georgiano Jaba Getiashvili y en la tercera edición tuvimos de espectador al campeón del mundo de la East vs West, Betkili Oniani. La evolución del Open está siendo brutal, igual que el subidón que está dando el propio armwrestling.
– ¿Cómo se distribuye el programa de la competición (pesajes, enfrentamientos, horarios)?
– El movimiento empieza desde el viernes, que es cuando los competidores llegan a Sepúlveda, tendremos los pesajes en marcha desde las 16:00 hasta las 20:30 horas.
El plato fuerte llega el sábado. A las 10:00 horas, arrancamos con la gala inaugural del XXXIV Campeonato de España, donde vamos a presentar novedades que no se han visto hasta ahora en el mundo del armwrestling. Además, para cerrar el acto con broche de oro, nuestro trompetista local Daniel Muñoz interpretará el himno nacional.
Justo después, empezaremos con las categorías infantiles, junior, youth, adaptada, principiantes, masters y grandmasters. Haremos un parón a las 14:30 para comer y reponer fuerzas, y a las 16:30 retomamos el pulso con todas las categorías senior, que se alargarán hasta las 20:30 de la tarde.
Una vez termine el campeonato, la fiesta se traslada a la calle. En la Plaza de Sepúlveda montaremos el ‘afterpulling’, donde habilitaremos una mesa para que cualquiera que tenga curiosidad pueda probar lo que es ‘tirar’ de verdad. La noche seguirá con el rock de SantaMania en la calle Lope Tablada de Diego y, lógicamente, la fiesta continuará después por todos los bares y tabernas de la Villa.
– ¿Qué competidores llegarán a Sepúlveda? ¿Repite algún campeón?
– Va a haber de todo, y eso es lo bonito. Por un lado, vienen los mejores luchadores de toda España, gente con muchísima experiencia que ya sabe lo que es estar en lo más alto. De hecho, gran parte de los campeones del año pasado vienen a Sepúlveda con el objetivo de pelear a muerte para revalidar su título y demostrar que siguen siendo los más fuertes.
Pero ojo, porque también tenemos un grupo de jóvenes promesas que vienen pisando muy fuerte. Son chavales con muchísima garra y una preparación física brutal que no le tienen miedo a nada, vienen con unas ganas locas de dar la sorpresa y quitarles el puesto a los veteranos.
Al final, tendremos en Sepúlveda desde el que está empezando y quiere probarse en su primer gran torneo, hasta los nombres más grandes de nuestro país. El espectáculo está asegurado porque nadie viene a regalar nada.
– ¿Habrá alguna novedad a nivel organizativo?
– Sí, traemos unas cuantas. La principal es que este año el campeonato se traslada al polideportivo. Es verdad que nos hubiera gustado hacerlo en plena Plaza de Sepúlveda, que tiene un encanto especial, pero el cambio a cubierto nos permite hacer una puesta en escena más segura y brutal, algo que en la calle sería imposible controlar.
Estamos preparando un montaje potente y va a haber muchísimas sorpresas que no quiero desvelar todavía para que la gente flipe cuando entre al polideportivo. Lo que sí puedo asegurar es que a nivel de espectáculo, no va a defraudar.
– ¿Qué impacto supone para Sepúlveda y sus establecimientos la llegada de un evento a escala nacional?
– Sinceramente, el impacto es brutal. No es solo un campeonato de lucha de brazos, es meter a cientos de personas de toda España en Sepúlveda durante todo un fin de semana. Al final, esa gente tiene que dormir, desayunar, comer el cordero que nos hace famosos y, por supuesto, tomarse algo después de la competición.
Para los bares, restaurantes y hoteles de la Villa es un chute de energía increíble.
Se llenan las plazas, se nota el ambiente en las calles y le damos una visibilidad a Sepúlveda que llega a rincones de España que quizá ni nos conocían.
Además, lo que más me gusta es que no es un evento que se queda encerrado en el pabellón. Queremos que la gente se mueva por el pueblo, que consuma aquí y que se vaya con ganas de volver, no solo por el deporte, sino por lo bien que se lo han pasado en nuestros establecimientos. Al final, si al campeonato le va bien, a Sepúlveda le va bien.
– ¿Qué llamamiento haríais desde la organización para que el público no se perdiera esta cita?
– Mi mensaje es sencillo: que se acerquen y lo vean con sus propios ojos. A quien no haya visto nunca la lucha de brazos en directo, le aseguro que se va a sorprender.
No tiene nada que ver con lo que uno se imagina; la tensión que se respira en la mesa y la fuerza que tienen estos deportistas es algo que impresiona de verdad. Es una oportunidad única para ver en Sepúlveda a los mejores de España, que no es poca cosa. Tenemos un nivel nacional que está creciendo muchísimo y el espectáculo en el polideportivo va a ser muy potente.
Así que, seas de aquí o vengas de fuera, pásate por el pabellón a disfrutar del ambiente. Es un deporte noble, emocionante y una excusa perfecta para echar el día en el pueblo y luego seguir la fiesta por las calles.
