Finalizando la pretemporada invernal, el Viveros Herol Nava sorprendía cesando a Álvaro Senovilla y subiendo a Carlos Villagrán como máximo responsable del banquillo navero. La dictadura de los resultados pudo con uno de los entrenadores más relevantes que ha tenido el Balonmano Nava en su historia, y la llegada de Carlos a la dirección del equipo era una moneda al aire por la falta de experiencia del navero en los banquillos.
Pero el mes de febrero ha venido a confirmar el éxito de la apuesta. El ‘efecto Carlitos’ ha conseguido elevar ese nivel competitivo del equipo, que sumó un tímido primer punto en casa frente al Tubos Aranda, pero al que las victorias en Cangas y el Irún han venido a relanzar en la clasificación. El Balonmano Nava ya no es un equipo que solamente puntúa en casa, sino que también sabe ganar fuera, un hecho fundamental para lograr la permanencia.
La victoria en Irún ya es pasado y hay que centrarse en el futuro, que pasa por volver a ganar en casa, más allá de echarse unas cuentas para la permanencia que Carlos Villagrán no quiere echar. “No tengo ni idea de los puntos que hay que sumar”, afirmó, insistiendo en que la clave no está en hacer cálculos, sino en mejorar el rendimiento colectivo jornada a jornada.
“Los chicos se lo empiezan a creer”
Porque es ahí donde el técnico quiere incidir, destacando que el equipo está empezando a descubrir su verdadero potencial. “Los chicos se están empezando a creer que son grandísimos jugadores, y en eso nos estamos centrando, en recuperar esas sensaciones, en demostrarnos a nosotros mismos que somos realmente buenos”.
El entrenador valoró la importancia del calendario inmediato, con dos partidos en un plazo de quince días que considera clave para el futuro del equipo. Señaló que es imprescindible aprovechar la victoria lograda en Irún y darle continuidad en los siguientes encuentros. Así subrayó la necesidad de sumar ante el Balonmano Caserío Ciudad Real y posteriormente frente al Ángel Ximénez Puente Genil, “porque la victoria en Irún se puede quedar solo en un bonito día si no ganas los dos partidos siguientes. Pero si ganas a Caserío y luego vas a Puente Genil y también ganas pues haces que el día de Irún se haya convertido en un gran día y con esa idea es con la que vamos a trabajar.”
Villagrán puso el foco en los partidos como local, donde el equipo aún no ha logrado ganar en la segunda vuelta. Para el técnico, es fundamental que los rivales acudan a Nava con respeto y que el conjunto segoviano haga valer su condición de local para sumar puntos vitales: “Para nosotros la meta es ganar en casa. Quiero que los rivales vengan a Nava de la Asunción con mucho respeto para medirse a nosotros a intentar sacar los dos puntos porque nosotros les demostremos que necesitamos esos puntos muchísimo más. La necesidad de sumar es la misma que cuando estábamos en descenso, y tenemos que saber transmitirla en la pista como hemos hecho en las últimas jornadas”.
La enfermería
Otro de los apartados positivos en el conjunto segoviano es la recuperación de los lesionados. “Poco a poco se nos va vaciando la enfermería”, señaló el técnico, aunque todavía quedan algunas semanas para que (si la suerte sonríe) los servicios médicos del club tengan mucho menos trabajo.
El último en caer ha sido Brais con un problema en un tobillo que arrastra desde hace varias jornadas, aunque Villagrán opta por el optimismo, “y confío en el que se quede en un problema menor” que le dejó sin jugar en Irún.
Pancho Ahumada ya está en dinámica de equipo, “y tiene una competencia muy sana con Marquinhos que nos va a ayudar mucho en el extremo a la hora de trasladar esa competitividad a los partidos”. Además, Lilian Pasquet está en la última fase de su recuperación y empezará en breve a entrar en la dinámica del grupo.
Más paciencia hay que tener con Adrián Nolasco y su recuperación del cruzado: “Está haciendo algunas sesiones con el equipo, y marcha un poco más despacio de lo que nos gustaría, incluso de lo que le gustaría a él. Pero por encima de todo está la salud del jugador, y en este aspecto estamos en continuo contacto con él para valorar sus sensaciones y ayudarle en su evolución. Está trabajando para que vuelva a lo antes posible porque al final al jugador le afectan las lesiones también en el apartado psicológico”, indicó Carlos Villagrán, que está deseando tener a todos los jugadores disponibles y ‘sufrir’ el bendito problema de tener que hacer convocatoria.
