Después de un negativo fin de semana en el que perdió la oportunidad de ascender a la primera plaza de la liga en la Segunda Femenina al perder en Segovia frente al Venta de Baños, el Dibaq CD Base tenía que defender la segunda plaza en la tabla en el complicado desplazamiento que realizó a la pista del Somos Hijolusa, tercero igualado a puntos con el conjunto segoviano y que por tanto amenazaba el segundo puesto, que habría sido suyo de haber logrado la victoria.
Pero el Dibaq se sobrepuso con solvencia del disgusto, y en un partido en el que fue de menos a más consiguió imponerse en Villacelama a un rival que logró acabar el primer cuarto con ventaja tras una buena reacción, pero que a partir del segundo cuarto vio cómo el equipo visitante endosaba un parcial de 0-8 que comenzaba a marcar tendencia en el encuentro.
Con la ventaja en el electrónico, el Dibaq mantuvo en el reinicio del partido las constantes que había marcado en el segundo cuarto, con una buena defensa y una producción ofensiva más que suficiente como para llegar al último período con una distancia de nueve puntos que supo mantener a base de acierto en los lanzamientos desde el tiro libre para acabar cerrando su victoria por 43-55.
Los chicos dieron la de arena
El Dibaq CD Base masculino, que viajaba a Salamanca con la oportunidad de continuar su escalada clasificatoria hasta las posiciones de honor en la tabla de la Primera Masculina, vio frenada su progresión al perder de manera clara con la Universidad Pontificia de Salamanca por el marcador de 72-49, un resultado que refleja lo visto sobre la pista del pabellón Guadalupe de Salamanca.
Pocas cosas le salieron bien al conjunto segoviano, que desde el primer minuto se vio por detrás en el marcador desde los primeros compases del encuentro. Tres minutos tardó el Dibaq en anotar su primera canasta, si bien es cierto que el equipo supo sobreponerse y cerrar el primer cuarto siete puntos por debajo, que fueron nueve con la llegada del descanso tras el 31-22 con el que se cerraron los veinte minutos iniciales.
La baja producción ofensiva de los de David Carretero fue pasando factura en el equipo, sobre todo en un tercer período en el que la Universidad Pontificia cimentó una ventaja que se hizo insalvable. Los tres triples consecutivos de Javi Barroso maquillaron el mal tercer cuarto del Dibaq, que llegó a los últimos diez minutos con una distancia demasiado elevada en el electrónico (51-34) como para pensar en una remontada que no llegó, cerrándose el encuentro con una clara derrota que deja al equipo en la sexta plaza de la clasificación, a la espera de un próximo fin de semana en el que se medirá en el Teodosio al Aldeamayor.
