Una prospección arqueológica en el paraje de San Pedro de Tordómar (Burgos), impulsada por el Ayuntamiento de la localidad y la Diputación provincial, ha confirmado la existencia de estructuras subterráneas que podrían coincidir con las del desaparecido monasterio de San Pedro de Valeránica, uno de los centros monásticos más relevantes de la Alta Edad Media en Castilla.
Los trabajos, desarrollados entre octubre y noviembre de 2025, fueron dirigidos por un equipo especializado de arqueólogos e historiadores, bajo la dirección de los profesores del área de Historia Medieval de la Universidad de Burgos (UBU) Fabiola Monzón, Iván García y la arqueóloga María Gloria Martínez, para los que contaron con la autorización y supervisión de la Junta de Castilla y León.
La intervención combinó prospección arqueológica superficial y técnicas geofísicas no invasivas (tomografía eléctrica), lo que ha permitido estudiar el subsuelo sin alterar el terreno. Esta metodología ofreció resultados especialmente significativos, al detectar anomalías compatibles con estructuras enterradas, que podrían corresponder a edificaciones vinculadas al antiguo cenobio.
Paralelamente, el estudio y análisis de los materiales arqueológicos recuperados tiempo atrás en superficie -con cronologías que abarcan desde época romana hasta el periodo medieval- refuerzan la hipótesis de una ocupación continuada del enclave, así como de la posible reutilización de un asentamiento romano previo.
Estos datos encajan con las fuentes históricas que sitúan en este lugar un monasterio activo al menos desde el siglo X, célebre por su scriptorium y por la figura del calígrafo Florencio, autor de algunos de los códices más valiosos del medievo hispano. Los resultados obtenidos confirman el elevado potencial arqueológico del yacimiento y justifican la planificación de futuras intervenciones de mayor alcance, que permitan documentar de forma precisa la planta y evolución del monasterio.
