La Asociación de Vecinos del Recinto Amurallado de Segovia (AVRAS) ha remitido una carta a la UNESCO alertando de «la creciente saturación turística de la ciudad» y de «la pérdida de identidad de Segovia y la calidad de vida de los segovianos». En el escrito, AVRAS expresa su «preocupación» por «la gestión actual del patrimonio» de Segovia, que, según la asociación, está viendo «amenazada su integridad debido a la acumulación de eventos y a la realización de proyectos urbanísticos que no tienen en cuenta las necesidades reales de los vecinos».
AVRAS señala que, «si bien estas actividades pueden ser beneficiosas para la economía local, su acumulación está alterando el carácter de la ciudad, transformando el casco histórico en un espacio constantemente ocupado por ferias, conciertos, mercadillos y espectáculos». «Esta saturación de eventos está generando una sobrecarga que resta valor al patrimonio cultural y calidad a la vida de los segovianos», sostienen desde el colectivo.
Desde el punto de vista de AVRAS, uno de los principales problemas es la convivencia entre la actividad turística y la vida de los residentes. «Algunos lugares emblemáticos de la ciudad, tradicionalmente espacios de paseo y descanso, están siendo sometidos a ruidos y actividades incompatibles con el carácter histórico y cultural de la ciudad», apuntan en el escrito remitido a la Unesco; y señalan: «Este tipo de intervenciones responden a una visión que reduce nuestra ciudad a un activo comercial, olvidando su valor patrimonial y la vida de quienes la habitan».
AVRAS también se queja del proyecto de construcción de un aparcamiento subterráneo en el Paseo del Salón, un lugar que considera de «gran valor paisajístico y cultural»; y califica esta intervención como «innecesaria».
Por medio del escrito a la Unesco, AVRAS pretende hacer un llamamiento a las autoridades locales para que «reconsideren su enfoque y busquen un equilibrio entre la promoción del turismo y la protección del patrimonio y la calidad de vida de los residentes».
