El campo municipal de La Albuera volvió a cruzarse en el camino de la Gimnástica Segoviana, que encadenó su tercer empate consecutivo como local tras firmar tablas (1-1) ante un Bergantiños que llegaba a Segovia en horas bajas. El conjunto de Joaquín Gómez mantiene así su condición de invicto, pero deja escapar de nuevo dos puntos que frenan sus aspiraciones de asomarse al liderato. Superior por tramos, tras un primer acto espeso y con dominio real únicamente en el arreón final, el cuadro gimnástico volvió a evidenciar sus problemas de juego y, sobre todo, su falta de acierto de cara a gol, un hándicap que le impide reencontrarse con la victoria en casa.
Desde la pizarra, Joaquín Gómez apostó por un once novedoso en el que lo más destacado fue la vuelta a la titularidad de Postigo como guardián gimnástico en detrimento de Carmona, titular desde la llegada del técnico abulense. Además, dispuso una estructura táctica llamativa, con línea de tres centrales formada por Silva, Josín y Rubén; carrileros para Juanma y Ayán; doble pivote para René y Manu; por delante Pau y Borrego; y Álex Castro como referencia ofensiva.
Sobre el verde, dos propuestas bien distintas. La Segoviana dominaba por inercia, pero era el Bergantiños quien avisaba en los primeros compases a través de rápidas transiciones. El conjunto gallego, con bloque bajo como hoja de ruta, cedió la iniciativa a una Segoviana que volvió a mostrarse apática con balón, falta de ideas en campo rival e incapaz de generar peligro real sobre la portería de Canedo, más allá de dos saques de esquina sin consecuencias.
En el área gimnástica sí hubo trabajo. Postigo se vio obligado a intervenir con una primera parada de altos quilates tras un disparo de Iago que evitó el 0-1. Con el paso de los minutos, la Segoviana comenzó, a base de pequeñas píldoras, a ganar presencia en área visitante, con Pau y Borrego más incisivos por dentro. De hecho, acarició el primero superado el primer cuarto de hora en una gran acción individual de Álex Castro, que ganó la partida a su par tras un buen desmarque, aunque su remate, algo forzado, lo salvó Canedo. Y de un área a la otra. Porque el Bergantiños, pese a no llevar el peso ofensivo, no se arrugaba ni renunciaba al ataque. Postigo volvió a sostener a los suyos tras un potente disparo de Koke que encontró la respuesta firme del guardameta gimnástico.
Golpe por golpe
Con el encuentro abierto, el cántaro terminó por romperse pasada la media hora. Primero a favor de la Segoviana y con fortuna. Un balón en largo de Juan Silva sobre Borrego acabó con la pelota tocando en el codo de un defensor visitante dentro del área tras un gran control del ‘10’ gimnástico, acción que el colegiado no dudó en señalar como pena máxima. Desde los once metros, Álex Castro engañó a Canedo con un disparo centrado que supuso el 1-0. Cuatro minutos duró la alegría local. La respuesta gallega fue inmediata: centro desde la banda izquierda y Keko, imponiéndose en el duelo aéreo a Josín, conectó un cabezazo inapelable para Postigo que devolvía las tablas (1-1).
De ahí al descanso, las tornas cambiaron. El intercambio de golpes dejó mejor parado al conjunto de Simón Lamas, que robó el dominio, se mostró más cómodo y cerró con mejores sensaciones la primera parte ante una Segoviana que acusó el tanto del empate y que, salvo chispazos aislados, continuó espesa, imprecisa e incapaz de encontrar la fórmula para inquietar a una defensa gallega expeditiva. Tras la reanudación, con Diego Campo sobre el césped en lugar de Rubén, el guion apenas varió en sus primeros compases. La Segoviana no daba síntomas claros de mejoría, aunque fue quien tuvo las ocasiones más claras para desnivelar el marcador antes de la hora de juego. Primero en una acción de Ayán en el segundo palo, con todo a favor, que era más fácil fallarla que marcarla. Y acto seguido en un mano a mano de Álex Castro ante Canedo que volvió a resolverse con triunfo del guardameta visitante, autor de una gran parada a disparo cruzado del ariete azulgrana.
El equipo de Joaquín Gómez siguió picando piedra. Desde el banquillo llegaron cambios con Marc Tenas e Ivo por Manu y Pau buscando mayor frescura ofensiva. La entrada de Diego Campo dio algo más de oxígeno y dinamismo, pero la falta de finura en los metros finales persistía. El Bergantiños, con las ideas claras, se defendía con orden y se asomaba sin demasiado peligro sobre la portería de Postigo.
La Segoviana no encuentra el camino
El encuentro encaró su recta final con una Segoviana instalada en un quiero y no puedo. Marc Tenas lo intentó con un disparo raso desde dentro del área que encontró la respuesta atenta de Canedo y, más tarde, Iker y Rodrigo Ibañes sustituyeron a Juanma y Borrego en el intento desesperado del cuadro azulgrana por encontrar el premio definitivo. En los últimos minutos, el asedio fue total. La Segoviana se lanzó a tumba abierta sobre el área gallega ante un rival que defendía el empate con uñas y dientes. Álex Castro, René y Ayán tuvieron opciones de todos los colores en un arreón final sin recompensa.
Así, la falta de acierto volvió a condenar a los azulgranas, que ven cómo La Albuera se convierte en un obstáculo inesperado. El empate permite seguir sumando y mantener la imbatibilidad, pero deja un sabor amargo. La Segoviana frena su buena dinámica como visitante y vuelve a dejar escapar un triunfo en casa que le sigue dando la espalda en este arranque de año, alejándole momentáneamente de sus aspiraciones de tocar la cima de la clasificación.
