A veces no hace falta levantar la voz para entender la magnitud de lo que está ocurriendo. Basta con mirar nombres propios y trayectorias. Segovia vive un momento dulce. Gigante.
Ahí están Idaira Prieto y Javi Guerra, bronce en la Copa de Europa de Campo a Través por Clubes en Portugal. Idaira, además, vuelve a proclamarse campeona de España en 10.000 metros. Y Marina se impone en la Media Distancia en duatlón. Éxitos que no nacen de un día brillante, sino de años de constancia. Especialmente ilusiona el impulso del deporte femenino: mujeres que no solo compiten, sino que lideran, inspiran y elevan el listón.
Segovia demuestra que el deporte femenino no es una excepción, es presente y futuro.
En Baloncesto, el Cochinillo Segoviano avanza con ambición firme. El Dibaq de Segunda Femenina se acerca al liderato con determinación. Equipos que trabajan en silencio y contagian ilusión.
Y si hablamos de gigantes, no todo se mide en campeonatos internacionales. Ayer se disputaron las Finales de Copa Provincial de Baloncesto en categorías Infantil, Cadete y Junior. Chicos y chicas llegados de la capital y de la provincia evidenciaron que nuestras ligas provinciales son referencia en Castilla y León. Allí nace el mañana.
Del atleta de élite al jugador de base comparten pasión, compromiso y trabajo. También el respaldo decidido de empresas como Dibaq, protagonista en la Gala del Baloncesto de la revista Gigantes, y motor para que Segovia viviera una jornada histórica con el Real Madrid y el Casademont en el Pedro Delgado. No es casualidad; es el compromiso de personas que creen en el deporte como herramienta social.
Cuando la pasión es gigante y se comparte, todo es posible. Segovia, unida, se vuelve gigante.
