El Balonmano Nava comenzó el año enfrentando un panorama complicado. La última derrota sufrida en diciembre en el Guerreros Naveros frente al Atlético Valladolid dejó al conjunto navero en la última posición de la clasificación, sumido en dudas y con el fantasma del descenso planeando sobre Nava de la Asunción. Durante el parón navideño, que se prolongó algo más de un mes, el equipo navero tuvo por delante la tarea de trabajar intensamente para preparar el regreso a la competición y tratar de revertir su delicada situación.
La tesitura se complicó aún más cuando, en la misma semana del primer partido de 2026, el club segoviano anunció la destitución de Álvaro Senovilla como entrenador del primer equipo, dando el mando a Carlos Villagrán, hasta entonces segundo entrenador. Un cambio que comienza a dar sus frutos. Y es que, la segunda vuelta arrancaba con dos compromisos decisivos ante rivales directos en la lucha por la permanencia: Tubos Aranda y Cangas. Ahora y, tras un empate en el Guerreros Naveros frente a Tubos Aranda y una victoria en la cancha de O Gatañal ante Cangas, el Balonmano Nava suma tres de los últimos cuatro puntos. Se ha levantado. Estos resultados no solo le han permitido recuperar confianza y sensaciones, sino también decir adiós a las posiciones de descenso.
En Cangas, el equipo dirigido por Carlos Villagrán volvió a mostrar claros signos de mejora en una actuación coral que puso de manifiesto el carácter competitivo del Balonmano Nava. Los segovianos lograron imponerse en una de las canchas más exigentes de la competición en un duelo clave por la permanencia, consiguiendo una victoria de gran valor. Además de escalar hasta la decimotercera posición con once puntos, este triunfo supone el primer triunfo de la temporada fuera de casa.
Villagrán destacó la complejidad del partido en Cangas y el esfuerzo del equipo: “Era una salida bastante complicada porque es difícil de jugar en Cangas con un ambiente espectacular. El partido tuvo varias fases; en la primera parte no hubo un dueño claro, cogíamos un parcial de dos arriba y luego ellos nos lo devolvían. No llegamos al descanso con buenas sensaciones porque generaban situaciones fáciles para anotar. Ya en la segunda parte, salimos muy concentrados, muy fuertes en defensa, haciendo transiciones importantes en momentos delicados. Se pusieron uno arriba en los minutos finales y, ante esa presión, los chicos, como en el partido contra Tubos Aranda, dieron un paso adelante. Nuestra portería también estuvo muy bien; Patotski realizó intervenciones de mucho mérito y por eso nos llevamos la victoria”.
Otra buena noticia para el Balonmano Nava fue el regreso de Pancho Ahumada tras su larga recuperación de una lesión en el menisco sufrida en agosto. “Estoy muy contento por él, ha hecho un grandísimo esfuerzo por recuperarse. Ha acortado tiempos sin adelantarnos, y poder verle jugar otra vez en la cancha en este primer partido de la temporada es muy importante”, añadió. Ahora, el Balonmano Nava tratará de consolidar su buen inicio de año en un nuevo compromiso en el Guerreros Naveros, donde este próximo sábado a partir de las 20.30 horas recibirá la visita del BM Granollers, tercero en la clasificación, en un partido que se presenta como una verdadera prueba de fuego para seguir con la buena dinámica.
