La pista del pabellón del IES Peñalara, en La Granja de San Ildefonso, se convirtió durante unas horas en algo más que un espacio para entrenar. Allí, ante cerca de un centenar de estudiantes de Educación Secundaria, Beatriz Zudaire y Sofía García, jugadora y entrenadora del equipo paralímpico español, compartieron experiencias, aprendizajes y una forma distinta de entender el deporte y la vida.
La jornada, que combinó charla, convivencia y una entrevista en la radio del instituto, fue el broche a un trimestre centrado en el deporte adaptado inclusivo. “Creemos que ha ido muy bien, aunque eso deben decirlo los alumnos”, resume María Martín, docente impulsora de la actividad. “Sofía nos explicó cómo funcionan las selecciones y el trabajo en el equipo de relevos paralímpico, y Beatriz aportó su parte más personal, lo que el deporte le ha dado y cómo ha marcado su presente y su futuro”.
Más allá de los datos técnicos, el encuentro puso el foco en una mirada educativa que huye del paternalismo. El IES Peñalara es el único instituto de todo Castilla y León que imparte un ciclo de Formación Profesional Básica en Agrojardineria y Composiciones Florales para personas con Necesidades Especiales, y por ello el trabajo de concienciación y práctica de la inclusión se realiza de manera interdisciplinar en todas las áreas, incluyendo las clases de Educación Física. “Intentamos evitar esa mirada de ‘pobrecillo, voy a ayudarle’, y cambiarla por ‘qué me está aportando esta persona a mí’”, explica la profesora. “Queremos relaciones más equitativas, más humanas”.
Los estudiantes escucharon el mensaje de las invitadas, basado en la superación diaria, el esfuerzo y la actitud ante la dificultad
El deporte se ha convertido en una herramienta clave para lograrlo. A través de proyectos con la Escuela de Deporte Adaptado y de iniciativas como el Encuentro ‘Imparables’, en el que el centro participó por primera vez, los alumnos han ido incorporando esa visión. “No les ha pillado de nuevas. A algunos les llega más, a otros menos, pero creemos que algo va calando” señala la profesora.
En esta ocasión participaron cuatro clases, para hacer un total de entre 80 y 100 estudiantes, que escucharon atentos el mensaje de las invitadas. Un mensaje basado en la superación diaria, el esfuerzo y la actitud ante la dificultad. “No se trata solo de ayudar, sino de ayudarnos mutuamente”, subraya la docente. “Son personas que cada día se enfrentan a retos nuevos y nos demuestran valores increíbles. Solo hay que ver cómo compiten y cómo se levantan”.
El contacto con Sofía García nació de una amistad de infancia y de una trayectoria común ligada al deporte adaptado. “Nos criamos juntas y luego nos hemos reencontrado en este ámbito”, explica María. A Beatriz Zudaire la incorporaron este curso tras su fichaje por el equipo de Valladolid, y su respuesta fue inmediata: “Dijo que sí desde el primer momento”.
Para el profesorado y el alumnado, la experiencia ha dejado huella. “Nos abre a una mirada más humana. Ese es el mayor aprendizaje: entender el deporte no solo como competición, sino como una escuela de valores que nos transforma a todos” concluye María Martín.
