El último encierro campestre de Carbonero no ha decepcionado en cuanto a espectacularidad y movimientos fuera de lo común: si ayer las cuatro reses se desviaron del recorrido nada más comenzar y se fueron en dirección a Tabanera la Luenga, hoy han tardado en descender pero finalmente lo han hecho agrupados hasta llegar al asfalto del embudo. Pero, una vez allí ha llegado el problema porque, en conjunto, se han dado la vuelta otra vez hacia el campo y no han podido iniciar el recorrido por las calles.
Como suele ocurrir cuando suceden situaciones tan extrañas como éstas, la organización tenía un plan B, así que han sacado los toros de refresco para completar la parte urbana. La gran participación de corredores y público tampoco ha decepcionado, y se han visto, de nuevo, vistosos recortes y carreras en la plaza de toros.