El presidente del PP de Castilla y León y candidato a la reelección como presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, anunció el pasado 6 de febrero que las ayudas para la adaptación de los baños mediante la sustitución de bañeras por platos de ducha beneficiarán a 20.000 familias al año.
La vicepresidenta de la Junta y consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, anunciaba el pasado mes de noviembre una partida en el proyecto de Presupuestos de la Comunidad para 2026 de diez millones de euros para mejorar la accesibilidad de los hogares de las personas mayores, como la adaptación de los baños mediante la sustitución de bañeras por platos de ducha, para fomentar su autonomía, seguridad y calidad de vida.
Esta medida, ha señalado Fernández Mañueco, “puede parecer algo menor, pero es especialmente relevante”. Según ha explicado, el riesgo de caída entre las personas mayores o con dificultades de movilidad “no es un tema menor” y en Castilla y León se producen 2.700 roturas de cadera al año entre mayores de 65 años, más del 85 por ciento de las cuales se corresponden con personas de 75 o más años.
Además, ha puntualizado que hay estudios que indican que la esperanza de vida en las personas de más de 80 años cuando se produce una rotura de cadera se reduce de manera “drástica” y el 25% fallece a los 12 meses. “Estamos hablando por tanto de una medida preventiva que puede salvar muchas vidas”, ha subrayado.
En este contexto, ha señalado que con esta medida la Junta pretende ayudar a 20.000 familias al año mediante la sustitución de bañeras por platos de ducha. “Para que tengan una vida más fácil, para que tengan más autonomía, para que puedan seguir viviendo en su casa y para evitar el riesgo de las caídas en uno de los lugares domésticos más comprometidos”, ha apostillado.
