La cantante Paloma San Basilio brilló este sábado en el Teatro Juan Bravo con la representación de ‘Dulcinea’, una obra que lleva desde noviembre recorriendo los escenarios de todo el país y que en Segovia agotó las entradas días antes de la representación.
En esta propuesta, la artista dio vida a un personaje que, lejos del Quijote, alzó la voz para relatar su propia historia. Acompañada por Julio Awad, al piano y en la dirección musical, y bajo la dirección y dramaturgia de Juan Carlos Rubio, San Basilio interpretó a una Dulcinea poco conocida, dispuesta a romper con siglos de idealización.
Aunque la música está presente, la obra es sobre todo un relato íntimo en el que la protagonista reflexiona, con humor, ironía y también dolor, sobre el cansancio de encarnar a la mujer perfecta, educada y ejemplar, símbolo eterno del amor ideal. Una carga que este personaje ya no quiere seguir soportando y desde la que ofrece una mirada personal y contemporánea al universo cervantino.
La historia se desarrolla en un contexto actual, marcado por la pérdida de ideales, donde la ética cede terreno a la apariencia y la corrupción desplaza a la moral. En este escenario, defender sueños imposibles resulta cada vez más difícil, lo que convierte a figuras como esta Dulcinea, encarnada por Paloma San Basilio, en personajes más necesarios que nunca.
