El absentismo laboral en los menores de 30 años en la provincia de Segovia se sitúa en el 52%, según indican los resultados de un informe realizado por la Federación Empresarial Segoviana (FES) referente al último trimestre de 2025. En dicho estudio participaron un total de 307 empresas socias, de las cuales, el 47,2% se establece en la capital y el 52,8 en la provincia.
El absentismo se refiere a, por una parte, el absentismo con justificación, referente a enfermedad, accidente, permiso de maternidad o cuidado de familiares y, por otro, al absentismo sin justificación, aunque esté previsto en los convenios laborales con la posibilidad de faltar entre dos o tres días al mes.
La idea de este estudio, según indicó el presidente de la FES, Andrés Ortega, es que haya una continuidad para saber cómo evoluciona este problema que, aseguró, «va creciendo». Conociendo las causas, que medidas se pueden aportar desde las empresas, trabajadores o administraciones. No hay datos estadísticos de la evolución en Segovia, aunque los testimonios de los empresarios son evidentes «cada vez es más acusado el problema».
DIVERSIDAD EMPRESARIAL
Por sectores de actividad, la encuesta destaca la participación de la industria manufacturera, con un 23,6%. Le siguen el comercio, con un 13,2%, y la agricultura, construcción y hostelería, lo que refleja «una visión global de las actividades productivas en Segovia». En cuanto al tamaño de las empresas, la muestra refleja mayoritariamente a las pymes de entre diez y 49 trabajadores con un 29,9%, seguidas de las microempresas con entre dos y cinco empleados, con un 27,1% y las grandes empresas, de diez a 50 trabajadores con el 10%.
Por tipos de contratos, el indefinido es el modelo predominante en el 80% de empresas encuestadas y el 20% el temporal. En cuanto a la antigüedad de la plantilla, el 80% de los negocios cuenta con trabajadores de más de seis años de antigüedad, con un tramo mayoritario de más de diez años. Por su parte, la jornada continua es la modalidad «más extendida» en la provincia con un 42% de los contratos, un 30% para la jornada partida, mientras que los turnos rotativos alcanzan el 16%.
En relación con la duración del absentismo, se comprobó que el 51% de las empresas encuestadas tiene un nivel de absentismo «bajo», de menos de cinco días, mientras que un 23% declarada que las bajas son de seis a diez días, y un 21% son bajas de larga duración que «están justificadas como bajas médicas». En cuanto al tipo de ausencias se diferencias las justificadas, con un 8%, más otro 3% que no aclaran el motivo, y las justificadas.
El factor estructural de absentismo más frecuente alude a la edad del trabajador. Los que más faltan al trabajo son los menores de 30 años, representando al 52%. Por su parte, los mayores de 45 años, representan el porcentaje más bajo, siendo un 22%. «Es más frecuente entre las mujeres», apuntó Ortega, mientras insistía que, seguramente, «lo sea porque son las que se acogen a los permisos retribuidos».
Por último, también se percibe que el absentismo es más habitual entre trabajadores con contratos temporales, con un 80%. Y, en cuanto a los días de mayor incidencia, «resulta llamativo que el 54% de las ausencias de trabajo se producen los lunes», seguido del 21% de los viernes. «Esto confirma el patrón de ausencia concentrado al inicio y al final de la semana laboral, por encima del resto de días laborables».
CONSECUENCIAS
Estos datos tienen consecuencias en los centros de trabajo que, afecta principalmente, al resto de compañeros que «sufren una sobrecarga de trabajo», según el 29% de los encuestados, el descenso «claro» de la productividad, que lo reportan el 20% de los empresarios participantes. También, el 13% dice que este problema incide en el clima laboral interno y, solo el 6%, dice que el nivel de absentismo no tiene impacto en la empresa.
En cuanto a las medidas de gestión adoptadas, a la consulta de si aplican o no medidas para atajar el problema, hay un 19% que reconoce no haber hecho nada. Para contrarrestarlo, del resto dicen haber implantado la flexibilidad horaria, un 22%, seguimiento de las bajas médicas, un 17%, o refuerzo de los planes de previsión laboral con un 13%.
En un 12% de los casos han tenido que recurrir a sustituciones temporales con nuevos trabajadores «lo que significa doble carga para la empresa”. En cuanto a la evaluación, el 69% de las empresas no la realiza. El nivel de satisfacción con las mutuas aseguradores se enmarca en un 56% y, en cuanto a las propuestas para mejorar la situación que genera el absentismo, la encuesta destaca, por un lado, el fomento de la responsabilidad y el compromiso del trabajador con un 37% de los encuestados y, por otro, mayor agilidad de las mutuas y de la Seguridad Social, con un 36%.
CONCLUSIONES
En cuanto a las conclusiones derivadas de este estudio, se considera que el absentismo laboral es un problema estructural del tejido empresarial que, aunque cuantitativamente es más frecuente en las áreas urbanas, no evita su impacto en pequeñas y medias empresas en la provincia «ya que la ausencia de uno o dos trabajadores puede comprometer seriamente su actividad diaria», apuntó Ortega.
Asimismo, los estudios realizados por CEOE y Cepyme, evidencian que el absentismo por incapacidad temporal es el principal motivo de ausencia a ese puesto de trabajo, con una duración media de las bajas cada vez mayor «lo que incrementa la incertidumbre organizativa para las empresas», añadió. Además, el coste económico del absentismo incluye sobrecostes en sustituciones, horas extra, pérdida de productividad y deterioro del servicio.
Además, subrayan la existencia de desconexión entre los sistemas de control, seguimiento y reincorporación «lo que os está dificultando una gestión eficaz de las bajas». Esta situación, «penaliza más a territorios con menos recursos administrativos y sanitarios como es el caso de nuestra provincia», sentenció Ortega, que alertó, también, de un riesgo de cronificación del absentismo, sobre todo, en determinados de edad y actividades físicas exigentes «muy presentes en la estructura de la provincia».
La falta de herramientas ágiles para la gestión de las bajas «genera un clima de desmotivación interna, aumentando la carga del personal presente y eleva el riesgo de nuevas ausencias en un efecto cadena». «Sin reformas y medidas correctoras, el absentismo seguirá siendo un factor limitante del crecimiento empresarial especialmente en provincias como Segovia donde la disponibilidad de mano de obra y la sustitución rápida de trabajadores es más compleja», advirtió el presidente de la patronal empresarial.
PROPUESTAS DE LA FES
Por su parte, desde la FES propusieron establecer la obligatoriedad de que la primera revisión médica para la emisión de una baja por incapacidad temporal sea siempre presencial, crear unidades médicas específicas de revisión presencial de procesos de incapacidad temporal y el incremento de forma efectiva la disponibilidad de citas médicas en atención primaria y especializada.
También, se centraron en otorgar a las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social mayor capacidad para emitir altas médicas, así como establecer la suspensión automática de la prestación económica por incapacidad temporal y una mayor inspección y control de los trabajadores hiperfrecuentadores.
