Las intensas precipitaciones del domingo impidieron que los cuarenta danzantes pudieran bailar como es tradicional en la plaza frente a la iglesia por la celebración de la Fiesta de las Candelas y San Blas, como estaba previsto. No obstante, el interior del templo se llenó con la música de la dulzaina y el tamboril, donde los fieles siguieron con gran interés el paloteo frente a las imágenes de la Virgen de las Candelas y San Blas.
La tradición del paloteo en Aguilafuente, protagonista de la celebración, fue recuperada hace 46 años y es mantenida por el grupo de paloteo local, organizador del evento con la colaboración del Ayuntamiento, en la que participan danzantes de todas las edades, perpetuando así la transmisión de saberes a las generaciones más jóvenes.
