La infraestructura pública de recarga eléctrica de vehículos cerró 2025 en Castilla y León con 3.378 puntos, lo que supone un 27,5 por ciento más que los registrados un año antes. A nivel nacional este incremento fue del 37 por ciento, hasta los 53.072 puntos, según el último ‘Barómetro de electromovilidad’ de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) al que ha tenido acceso Ical.
Los puntos de recarga instalados pero no operativos aumentan en la Comunidad hasta los 983, bien sea por encontrarse en mal estado o averiados, bien porque no se han podido conectar a la red de distribución eléctrica. Así, durante el pasado año la red instalada pero fuera de servicio aumentó un 42,8 por ciento, porcentaje similar al conjunto de España. Si toda esta red estuviera activa, Castilla y León contará con 4.361 puntos de recarga de acceso público y España con 69.41.
La red de ‘electrolineras’ rápidas -a partir de 150 kW-, representa más del 21 por ciento del total con un 713 puntos en la Comunidad, después de un crecimiento por encima del 56 por ciento, dos puntos por debajo de la subida del conjunto nacional, que suma un total de 5.151 puntos rápidos de recarga. No obstante, el 56 del total de los puntos de recarga tiene baja potencia -22 kw o inferior- lo que supone tiempos de recarga de tres horas mínimo.
De toda la red de recarga, el 51,3 por ciento de los puntos, 1.734 se encuentran en zonas urbanas, porcentaje que en el conjunto de España es del 59 por ciento, con 31.331.
España avanza de nuevo en el indicador de infraestructura de recarga. Por regiones, Castilla y León se mantiene en el primer puesto con 20,2 puntos sobre 100, seguido de Cantabria (18,4) y Asturias (18). El mayor crecimiento se registra en Asturias (+6,6 puntos), Aragón (+5,3 puntos) y Madrid (+5,2 puntos).
