El Balonmano Nava cerró este viernes su pretemporada invernal con un empate (28-28) ante el Atlético Valladolid en el Guerreros Naveros, en un último ensayo antes del regreso de la Liga Asobal que dejó buenas sensaciones y una imagen competitiva del conjunto segoviano, al que un penalti visitante sobre la bocina le privó de despedir el parón con victoria.
El cuadro navero afrontó el amistoso frente al Atlético Valladolid arropado por una buena entrada en el Guerreros Naveros, que no entiende de partidos de preparación y volvió a ser pieza clave para el conjunto segoviano. El arranque, sin embargo, fue favorable al equipo dirigido por David Pisonero, que supo aprovechar las primeras imprecisiones ofensivas del cuadro navero para tomar una renta inicial de 0-3. Una desventaja que obligó a Álvaro Senovilla a solicitar tiempo muerto en busca de reacción.
Y la respuesta no se hizo esperar. En una fase en la que los porteros adquirieron protagonismo con varias intervenciones de mucho mérito (especialmente Patotski bajo palos en el bando navero), el Balonmano Nava ajustó su defensa y ganó fluidez en ataque para neutralizar el buen inicio pucelano y recortar distancias en el marcador. Con el paso de los minutos, las rotaciones introducidas por Senovilla no alteraron la buena imagen del equipo, que comenzó a encontrar soluciones a través del juego con el pívot, tanto con Carró como con Pablo Herranz, castigando a la defensa vallisoletana.

Pese a ello, el conjunto visitante también lograba generar peligro ante la defensa 6:0 navera, manteniendo la máxima igualdad al alcanzarse el ecuador del primer acto (7-7). Las defensas intensas y bien ajustadas en ambas áreas llevaron a los dos equipos al límite del pasivo, provocando errores y una fase de imprecisiones que derivó en un marcador corto, con alternancias constantes y sin que ninguno lograra abrir brecha, ni siquiera alcanzar los dos goles de ventaja, a algo más de cinco minutos para el descanso.
El BM Nava, de menos a más
Fue entonces cuando el Balonmano Nava dio un paso al frente. Un aumento de intensidad defensiva provocó pérdidas en el ataque pucelano y, con mayor acierto ofensivo, el conjunto segoviano logró romper la igualdad. Ni siquiera el tiempo muerto solicitado por David Pisonero frenó el empuje navero, que se marchó a vestuarios con una renta de tres goles (14-11). Tras el reposo, el Atlético Valladolid volvió a arrancar mejor, encontrando la portería navera con mayor facilidad y frenando una ofensiva local ahora más atascada, lo que le permitió recortar diferencias hasta colocarse a un solo gol. Con el avance del segundo tiempo, el Balonmano Nava recuperó sensaciones y volvió a encontrar resquicios en la defensa visitante, especialmente a través del contraataque, logrando abrir una ligera brecha (20-18).
Sin embargo, la ventaja navera fue efímera. El conjunto pucelano incrementó su intensidad defensiva y, con un ataque posicional efectivo, evitó que los de Senovilla rompieran definitivamente el partido. En esas, el Balonmano Nava volvió a subir el ritmo, liderado en ataque por Brais González, lo que llevó a Pisonero a solicitar tiempo muerto a poco más de cinco minutos para la conclusión (24-22).
Continuas alternancias
En los últimos instantes, el conjunto segoviano dispuso de varias opciones para sentenciar el encuentro al contraataque, pero se encontró con la respuesta del guardameta visitante. Esta circunstancia permitió al Atlético Valladolid mantenerse con vida y aprovechar una desconexión local para igualar el marcador a falta de 30 segundos. Un último tanto de Brais González y un penalti transformado por el conjunto visitante con el tiempo cumplido dejaron el definitivo empate (28-28).
Con este encuentro, el Balonmano Nava pone fin a su pretemporada invernal y centra ya su atención en el regreso de la Liga Asobal, donde iniciará la segunda vuelta recibiendo el próximo domingo, a partir de las 17:30 horas, al Tubos Aranda, en una primera oportunidad para arrancar el año con buen pie ante su afición.
