Un año más, la provincia de Segovia mantuvo la misma tendencia en lo que a organización de festejos taurinos se refiere y la temporada 2025 se cerró con un total de 361 fechas, según la recopilación realizada por la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León -órgano competente para autorizar los festejos-, dos menos que el año anterior (363); lo que supone prácticamente un espectáculo por cada día del año en el territorio segoviano. Una cifra que evidencia el interés que tienen los pueblos segovianos por este tipo de eventos, pues en 2023 se contabilizaron 365 festejos; en 2022 hubo 371; y en 2019 y 2018 -años antes de la pandemia- se notificaron 330 y 338 respectivamente.
Hasta 52 plazas de toros y 51 núcleos acogieron algún tipo de compromiso taurino. Los municipios de la provincia que más fechas contabilizaron a lo largo de la última campaña fueron Cuéllar, Cantalejo y Riaza. Los tres llegaron los 21 espectáculos taurinos entre festejos mayores y populares. Con 19 se situó Nava de la Asunción, principalmente con encierros y sueltas de reses. Carbonero el Mayor celebró 17 y Turégano albergó hasta 16 encuentros taurinos. En Segovia capital, entre la corrida celebrada en la bicentenario Plaza de Toros el día de San Pedro (29 de junio) y los espectáculos que albergó el barrio de San Lorenzo, se registraron un total de 15. Otras localidades que superaron o llegaron a la decena de festejos fueron Coca (13), Sepúlveda y Villacastín (once), Mozoncillo, Navas de Oro y Santiuste de San Bautista (diez).
La lista de municipios que acogieron citas taurinas, contando con encierros, sueltas de reses y vaquillas, fueron Aguilafuente, Fuentepelayo, La Granja de San Ildefonso y Vallelado (nueve), Bernardos, Navalmanzano, Pedraza, San Rafael y Valsaín (ocho), Cabezuela y Cantimpalos (siete), Ayllón, Martín Muñoz de las Posadas, Muñopedro y Sangarcía (seis), El Espinar (cinco), Sanchonuño (cuatro), Hontalbilla, La Lastrilla, Prádena y Zarzuela del Pinar (tres), Abades, Bercial, Escalona del Prado, Etreros, Garcillán, Gomezserracín, La Losa, Martín Miguel, Navas de San Antonio, Ortigosa del Monte, Otero de Herreros, Remondo, Samboal y Villaverde de Íscar (dos), y Moraleja de Coca, Santa María la Real de Nieva y Yanguas de Eresma (una).

En cuanto a la tipología de festejos, la provincia celebró en 2025 cinco corridas de toros, tres de rejones, diez novilladas con picadores, diez festivales -dos con picadores-, once novilladas sin caballos, seis clases prácticas y 19 concursos de recortes. El resto de espectáculos corresponden a encierros, becerradas, sueltas de reses y vaquillas.
Segovia, Cuéllar, El Espinar y Riaza protagonizaron el apartado de las cinco corridas de toros, mismo número que en 2024. En esta ocasión, se recuperaron la corrida de San Pedro en la capital, ya que el año anterior se suspendió por lluvia, y en El Espinar, que cambió el tipo de festejo tras albergar en 2024 una novillada mixta. En comparación con la temporada anterior, no se dieron en Cantalejo y en Nava de la Asunción. El coso cuellarano fue el que contabilizó más corridas de toros, con un total de dos.
Respecto a los espectáculos de rejones la última temporada reunió tres frente a los cinco que hubo en 2024, cuando Ayllón y Cantimpalos celebraron festejos de este tipo. En 2025 se dieron festejos de toreo a caballo en Cantalejo, Cuéllar y Riaza.
Aumentan las novilladas
El incremento más pronunciado llegó de la mano de las novilladas con picadores, con tres más que en 2024, hasta las diez. La Granja de San Ildefonso, con su Feria del Judión de Oro, volvió a mantener el número de festejos de este tipo, con un total de dos; dentro de un listado que completaron Cantalejo, Cuéllar, Sepúlveda, Carbonero el Mayor, Riaza, Navas de San Antonio, Cantimpalos y Ayllón. Estos tres últimos municipios apostaron por novillada picada esta temporada, cosa que el año pasado no ocurrió; mientras que en Cantalejo se dio un festejo completo de seis utreros que en 2024 solo se lidiaron dos en formato mixto. El Espinar, por su parte, celebró una corrida de toros en vez de una novillada con caballos como el año anterior. Por otro lado, en Valsaín se programó una novillada durante su feria de abril, que finalmente no pudo celebrarse por la lluvia.

Los festivales toman protagonismo
El número de festivales en la provincia también se elevó a la decena en 2025, cuatro más que el año anterior. La Plaza de Toros de Monzoncillo fue la que más espectáculos de esta tipología albergó, con un total de dos, dentro de un apartado que completaron La Lastrilla, Prádena, Navalmanzano, San Rafael, Pedraza, Cantimpalos, Villacastín y Ayllón.
Mención especial merece la apuesta de la provincia por las jóvenes promesas del toreo, celebrando once novilladas sin picadores o becerradas en La Lastrilla, Prádena, Turégano, El Espinar, Cabezuela, Sepúlveda, Pedraza y Aguilafuente -en estas tres últimas localidades se dieron dos en cada plaza-, y seis clases prácticas en Otero de Herreros, Yanguas de Eresma, Carbonero el Mayor, Santa María la Real de Nieva, Riaza y Nava de la Asunción.
En el apartado de concursos o exhibiciones de recortes, la temporada segoviana sumó 19 festejos, que tuvieron lugar en Cantalejo y Nava de la Asunción (dos en cada municipio), Navas de Oro, Navalmanzano, Villacastín, el barrio de San Lorenzo, La Granja, Mozoncillo, Cantimpalos, Bernardos, Carbonero el Mayor, Vallelado, Santa María la Real de Nieva, Ayllón, Cabezuela, Riaza y Cuéllar.

HASTA 139 ENCIERROS
El festejo popular copa el grueso de los espectáculos de Segovia, donde la suelta de reses y vaquillas alcanza un gran porcentaje, así como los encierros, que forman parte de la identidad de los pueblos de la provincia. Así, en 2025 se celebraron hasta 139 encierros urbanos y camperos; siendo la villa de Cuéllar el principal estandarte bajo el título de Interés Turístico Internacional.

CUÉLLAR, CANTALEJO Y RIAZA, 21 FESTEJOS POR COLETA
Cuéllar, Cantalejo y Riaza fueron los municipios de la provincia que más festejos taurinos albergaron a lo largo de 2025. Los tres sumaron 63 espectáculos, 21 cada uno -21 por coleta-.
En la villa cuellarana se registraron nueve encierros, tal y como recopila la estadística de permisos de la Delegación Territorial, dos corridas de toros, un festejo de rejones, una novillada con caballos, un concurso de cortes, seis sueltas de novillos y vaquillas y un espectáculo tradicional.
Por su parte, en Cantalejo se dieron seis encierros entre urbanos y camperos, un festejo de toreo a caballo, una novillada picada, dos concursos de recortes, una becerrada popular y diez sueltas de reses y vaquillas.
En el caso de Riaza, se celebraron siete encierros, una corrida de toros, un festejo de rejones, una novillada con picadores, una clase práctica, una becerrada de peñas y un concurso de recortes, además de ocho sueltas de reses, con sus tradicionales ‘toros de los mozos’, dentro de una variada programación durante su semana de fiestas de septiembre.
