CaixaBank se ha convertido en la primera entidad financiera en certificar su modelo de acción social con Aenor, distinción que “confirma” que las iniciativas de acción social del banco son “compromisos medibles y auditados que impactan directamente en colectivos en situación de vulnerabilidad y en el desarrollo de los núcleos de población”.
CaixaBank destacó que Aenor ha auditado los compromisos que el banco asume en su ‘Informe anual de Acción Social’ con los servicios centrales de acción social de la entidad financiera y con sus tres áreas clave, contrastando cómo se traslada su estrategia social a la actividad de negocio y a la sociedad. Para ello, se han realizado entrevistas a entidades sociales con las que colabora el banco y a los responsables de acción social de diversas direcciones territoriales.
Entre los puntos fuertes que avalan este reconocimiento se encuentran la especialización del equipo dedicado a la acción social, así como una estructura “profesionalizada y cercana, diferenciada por su capilaridad y su integración en la red comercial”. Basándose en la hoja de ruta de la entidad financiera, los auditores han verificado que se cumplen los compromisos en cada una de las áreas en las que se lleva a cabo acción social.
En concreto, en accesibilidad y banca social, Aenor ha evaluado que el banco trabaja para garantizar que todas las personas tengan acceso a una atención financiera segura y adaptada a sus necesidades. Destaca especialmente la apuesta por la accesibilidad y la eliminación de barreras de exclusión financiera, y la propuesta de valor específica para entidades sociales, como su plataforma gratuita de captación de donativos.
En impacto social y voluntariado, Aenor ha auditado la efectividad de los programas de acompañamiento y mentoría, así como el despliegue de talleres de educación financiera y la respuesta a emergencias humanitarias “garantizando que los voluntarios se movilizan de forma proactiva para prestar servicio a la sociedad no solo en circunstancias excepcionales”.
En red solidaria y proyectos sociales, la certificadora también ha contrastado la capacidad de las oficinas para detectar necesidades de proximidad en sus zonas de actuación. Se ha evaluado la rápida colaboración ante necesidades sociales y el seguimiento continuo de los proyectos en ámbitos como la discapacidad, la vulnerabilidad infantil y la formación en valores de los jóvenes.
