El Consejo Superior de Investigaciones Científicas, CSIC, afirma que el incendio que este verano afectó al espacio Patrimonio de la Humanidad de Las Médulas, provocó daños geológicos de media-alta severidad en prácticamente todo el espacio, aunque de forma puntual en elementos patrimoniales y son de carácter reversible “tomando las medidas adecuadas de conservación”.
El CSIC ha presentado este martes las conclusiones finales del informe en el que han trabajado desde hace más de cuatro meses para conocer el estado de la zona afectada por las llamas, durante un acto en la Casa del Parque de Las Médulas, en una reunión en la que participó el consejero de Cultura de la Junta de Castilla y León, Gonzalo Santonja.
En cuanto a los castaños, menos del 20 por ciento presentan daños altos o muy altos y el trabajo también desvela la existencia de problemas en la estabilidad de taludes, que podrían provocar la potencial caída de fragmentos de roca sueltos o desprendidos, por lo que se recomienda la señalización en las zonas más peligrosas.
También se detalla que existe una reducción media del 85 por ciento de la erosión en las zonas donde se aplicó acolchado, una técnica habitual en restauración ambiental. Consiste en cubrir el suelo con una capa de material orgánico, normalmente paja agrícola. Esa ‘alfombra’ protectora se extiende sobre las zonas quemadas para evitar que el terreno quede desnudo y vulnerable a la erosión.
En el ámbito hidrogeológico, las campañas de muestreo han permitido fijar una referencia clara sobre la composición natural del agua subterránea en Las Médulas, lo que facilitará su seguimiento en el futuro. Los análisis muestran que se trata principalmente de aguas ricas en bicarbonatos, calcio y magnesio, una composición habitual en la zona.
Trabajo multidisciplinar
Este trabajo recopila la actividad desarrollada durante los últimos meses por el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (Gade) tras el incendio que afectó a este entorno en agosto de 2025. Está elaborado por especialistas de diez centros de investigación del CSIC y sintetiza el trabajo de campo, los análisis técnicos y las recomendaciones de seguimiento realizados por los grupos de severidad, biodiversidad, movimientos del terreno y patrimonio geológico, hidrogeología, drones y riesgos sociales.
Más de 70 científicos participaron en la evaluación multidisciplinar, que comprende desde la afección a la vegetación hasta la estabilidad de laderas, la afección a las rocas y el impacto social percibido por los vecinos. De hecho se incluye un estudio social que ha permitido recoger sus percepciones, preocupaciones y propuestas.
También se subraya la necesidad de avanzar hacia un modelo más inclusivo y transparente, la necesidad de mejorar la planificación territorial y la coordinación de servicios.
A ello se añade la incorporación de elementos cartográficos generados mediante tecnología LiDAR y modelos digitales 3D de alta resolución, que permiten documentar con precisión el estado del terreno y del patrimonio geológico y se ponen a disposición de las administraciones visores interactivos de acceso público para facilitar la toma de decisiones y la transparencia en la gestión.
