Castilla y León se sube al “carro” de la vivienda industrializada y lo hace a un ritmo superior al previsto cuando se puso en marcha esta revolución en el proceso de construcción. Con ello, el sector hábitat, que engloba a todos los agentes de la cadena de valor, podría alcanzar antes de 2030 el objetivo de edificar con estas técnicas al menos un diez por ciento de las casas y pisos en la Comunidad.
“Estamos muy lejos, pero se va caminando poco a poco”, afirmó en ‘Los Desayunos de Ical’, la presidenta del Clúster de Hábitat Eficiente de Castilla y León (Aeice), Estíbaliz González de la Serna, quien indicó que se partió del dos por ciento en 2023, un porcentaje que ha crecido en 2024 y 2025.
En la misma línea, el director del clúster, Enrique Cobreros, insistió en que la introducción de la industrialización en el sector va a una velocidad “mucho mayor” de la contemplada en 2023 y en el Proyecto Estratégico para la Recuperación y la Transformación Económica (PERTE), que conlleva una inversión de 1.300 millones de euros para alcanzar las 20.000 viviendas anuales en diez años.
Para ello, la presidenta de Aeice insistió en la necesidad de que todas las empresas y agentes que intervienen en la industrialización hablen el “mismo idioma”. De hecho, el clúster de Castilla y León forma parte del grupo que trabaja en la normalización de este nuevo paradigma, que insistió puede dar solución a los actuales problemas de la vivienda.
Al respecto, Enrique Cobreros señaló que actualmente se construyen de forma industrializada en España unas 5.000 viviendas, por lo que a su juicio el objetivo del 20 por ciento, es decir, entre 15.000 y 20.000, se puede alcanzar incluso antes de 2030. “No hay otra solución, se necesita mano de obra y de esta forma se reduce mucho el número de trabajadores in situ”, dijo.
Otro de los aspectos que ayudan al avance de la industrialización en el sector de la vivienda es su capacidad para integrar sus producciones en los esqueletos de hormigón construidos de forma tradicional. Estíbaliz González de la Serna explicó que se pueden instalar baños completos, terrazas o toda la “piel” de edificio, con fachadas que lleven ya instaladas las ventanas y otros elementos.
“La industrialización no es la casita de madera”, insistió la presidenta de Aeice, quien recalcó que es un proceso que permite construir viviendas de forma más rápida, de mayor calidad ya que todo está bajo control en fábrica, y con un precio cierto. Además, Enrique Cobreros recalcó que el sector es responsable del “error” de plantear a la sociedad la dicotomía entre la innovación y la técnica clásica, cuando debería hablar sólo de prestaciones y resultados finales.
