El 18 de enero de 2025 en un acto multitudinario en la Catedral de Segovia, que contó con la asistencia de los obispos eméritos Ángel Rubio y César Franco, Jesús Vidal Chamorro asumió su cargo como nuevo obispo de Segovia, transmitiendo un mensaje de acogida y reconciliación.
Doce meses después, “el balance es muy positivo. Sobre todo ha sido un año de ir conociendo y de percibir la acogida de los segovianos. Poco a poco he ido conociendo a la gente y ellos a mí. Creo que he cumplido porque he podido visitar bastantes parroquias y municipios e iniciado la visita pastoral que ya va dando sus frutos”, asegura Vidal al tiempo que añade que “este año lo he vivido con mucha alegría. Con la ilusión de quien conoce una nueva iglesia. Una provincia preciosa con gente que ha sido muy acogedora conmigo. Y con la novedad de ir descubriendo una iglesia rural, hasta el momento de venirme de Madrid desconocida, pero verdaderamente valiosa y llena de valores”.
“Nuestro principal reto es la Adecuación Pastoral, es decir, reubicar los recursos que tenemos, especialmente humanos. Y con estas posibilidades seguir desarrollando la misión de la Iglesia, atendiendo a todo el mundo de la ciudad y de los pueblos, sin dejar a nadie atrás, ni sólo”, asegura Monseñor Vidal
Al echar la vista atrás y evaluar el primer año de episcopado Monseñor Vidal comenta que “lo más difícil ha sido precisamente el deseo de la gente de encontrarse conmigo y por lo tanto de cuadrar la agenda. Con tantas demandas, poder encontrar espacio para responder a todos ha sido lo más difícil”.
Del mismo modo, que lo más gratificante han sido “los encuentros con la gente en los pueblos de la provincia. Así como la visita pastoral, los encuentros con los sacerdotes y con la vida consagrada. Y por supuesto, todo el trabajo que hemos hecho con los jóvenes, ya que fue muy gratificante peregrinar con ellos una semana a Roma en autobús. La verdad que han sido muchísimas cosas buenas”.
RETOS PASTORALES
El principal reto pastoral es “el proceso que ya se estaba desarrollando en la Diócesis de Segovia y yo he recibido de Don César, la Adecuación Pastoral, que significa reubicar los recursos que tenemos, especialmente humanos”, afirma Vidal a la vez que explica que “los sacerdotes cada vez van siendo menos. Por lo que nuestro gran reto o misión es con estas posibilidades poder seguir desarrollando la misión de la Iglesia y por lo tanto atendiendo a toda la gente, tanto en la ciudad como en los pueblos. Es decir, seguir acompañando a todo el mundo, sin dejar a nadie atrás, ni sólo”.
ELPAPEL DE LA IGLESIA EN LOS DEBATES SOCIALES
“Es una excelente cuestión que tenemos que plantearnos. La Iglesia tiene que tener o puede tener una palabra como tantísimos otros actores sociales. Al final, la Iglesia es una entidad más, entre otras, y los cristianos somos un pueblo que vivimos en medio del pueblo pero que también tenemos una luz y una palabra que puede iluminar el momento social que vivimos y que tiene que traer libertad, paz, sosiego, capacidad de escucha y otras muchas cosas que nos permitan caminar juntos como pueblo, buscando entre todo el bien común. Una sociedad mejor, que nos ayude a cada uno a alcanzar nuestro fin” asevera Vidal.
LA DIOCÉSIS SEGOVIANA
“Me ha sorprendido grata y agradablemente su vida. Al llegar de Madrid, en un principio pude pensar que dicha capital tendría una vida eclesial más potente, fuerte o vistosa que la diócesis de Segovia. Pero creo que es al contrario, ya que existe una presencia muy arraigada del evangelio que irradia. Aunque al ser la diócesis mucho más pequeña en tamaño sus realidades también lo son” aclara Vidal incidiendo en que “la acogida de los fieles, sacerdotes y comunidades religiosas ha sido muy buena desde el primer momento, con mucha confianza en mi persona y buena acogida a las propuestas que he ido presentando. Desde el principio he percibido mucha confianza en mí y mucha alegría también”.
PARTICIPACIÓN LAICA
“Valoro muy positivamente la participación de los laicos y movimientos en esta diócesis. La acogida a las propuestas que les he ido haciendo ha sido buena y es una presencia muy variada y rica. Pequeña, numéricamente, por el tamaño de la propia Diócesis pero significativamente grande. Y de momento, su participación en todas las propuestas que he hecho, como por ejemplo en el Concejo Diocesano de Pastoral, ha sido muy buena y por ello estoy muy contento”.
LA IGLESIA EN UNA UNA SOCIEDAD SECULARIZADA
“Debemos seguir teniendo un papel relevante como una pequeña luz que brilla y que sigue atrayendo. Nuestra presencia no tiene que ser desde arriba, sino desde abajo, en la calle, con las personas, en los testimonios cara a cara. Donde los cristianos en nuestro día a día con nuestros vecinos les ofrezcamos el regalo que nosotros hemos recibido: el haber conocido a Jesucristo, quien nos enseña un camino para vivir bien”.
NUEVAS FORMAS DE ACOGIDA Y DIÁLOGO
En un sociedad que ha cambiado profundamente, con realidades familiares muy diferentes “la Iglesia tiene que escuchar pero ésta escucha no puede ser renunciar al mensaje que la Iglesia ha recibido como una tradición que viene de Jesucristo a través de los apóstoles, y que hoy, a través del Magisterio también iluminado por el Espíritu Santo, es como una luz para los hombres actualmente. Por lo tanto, considero que la Iglesia tiene que escuchar para dar sentido. Y en esta escucha profunda de las necesidades de cada persona es donde la Iglesia puede hacer su propuesta, que debe iluminar”, manifiesta Vidal.
¿CÓMO PUEDE LA IGLESIA DIALOGAR CON QUIENES SON CRÍTICOS CON ELLA?
“Escuchando. Porque en toda crítica siempre hay un punto de verdad que hemos de escuchar. Y porque de todo se puede aprender. Por lo tanto, creo que primero con la capacidad de escuchar, y después, fomentando diálogos serenos, es decir, teniendo presente que lo que tengo delante es una persona. Sin cosificar, ni insultar, ni rebajar, sino escuchando y proponiendo lo que la Iglesia tiene para que cada uno con libertad pueda seguir este camino, si quiere”.
UN AÑO DE APRENDIZAJE
Personalmente, “en mi primer año como Obispo he aprendido a caminar con el pueblo de Segovia, a su ritmo. Es una de las cosas que más he notado del cambio, ya que es una provincia más tranquila y serena que el ritmo a veces frenético de Madrid. Es por lo tanto un medio más sereno que me permite atender más a lo pequeño”, explica Vidal, quien se levanta a diario temprano para rezar, estudiar un poco y hacer algo de ejercicio. A las 09.00 horas comienza a responder correos electrónicos para después irse a celebrar. “Si no tengo otro lugar voy a la Catedral a celebrar todos los días. Al finalizar sigo con la atención del correo, de personas y recepción de visitas. Y por la tarde, también preparamos textos, visitamos parroquias y realidades. Cada día es un poco distinto”, asegura.
A MEDIO Y LARGO PLAZO
“Me gustaría construir una Diócesis donde se viva el Evangelio con alegría, donde todos aquellos que quieran seguir a Jesucristo puedan escuchar su palabra, vivir la fe y mirar con un corazón atento a las necesidades que nuestra sociedad encuentra hoy en día, en su vida social, en la vida de las personas… que podamos llevar a Jesucristo a todos” expone Vidal al tiempo que asegura que llevará un mensaje “de esperanza y de unidad, para que sigamos caminando juntos pues todos tenemos un lugar en la Iglesia de Segovia y cada uno tiene que ir encontrando el suyo. Dios nos quiere a todos caminando juntos, unidos, contentos y siendo testigos alegres del Evangelio”.
Una de sus prioridades seguirá siendo la de conocer la diócesis a través de la visita pastoral. Por lo que “intentaré conocer los nueve arciprestazgos en los que se divide la provincia de Segovia en tres años, visitando cada trimestre uno. Será una actividad de escucha y de proponer el camino para la Diócesis con la ayuda de los distintos Consejos, en especial el Episcopal y el Pastoral”.
Tres Vicarías Sectoriales para desarrollar la acción de la Iglesia
Estas vicarías trabajan en conjunto, para responder a los desafíos actuales y llevar a cabo la misión evangelizadora de la Iglesia a nivel diocesano, parroquial y humano
Los principales proyectos o propuestas pastorales de los próximos años se desarrollarán a través de la creación de tres Vicarías Sectoriales —que son tres sectores de acción— en los que se llevará a cabo la acción de la Iglesia. “En primer lugar, la Vicaría para las vocaciones y por lo tanto para cuidar y ayudar a todas las personas a descubrir que todos tenemos vocación. A todos, Dios nos llama a algo. A un propósito en la vida, a una misión o como queramos llamarlo. Y esto, en el diálogo con Dios lo vamos descubriendo y también fortalecerá las vocaciones a la vida consagrada y al sacerdocio, tan necesarias para la vida de la Iglesia”, asegura Jesús Vidal Chamorro, Obispo de Segovia.
En segundo lugar, “la Vicaría de la Evangelización — dentro del proyecto de adecuación pastoral y de misión— generando equipos misioneros que puedan llegar a todos los rincones de la Diócesis, para que la vida cristiana pueda seguir siendo vivida y anunciada”, explica Vidal.
Y en tercer lugar, pero no menos relevante, “la Vicaría pastoral-social, que en colaboración con Cáritas —donde ya desarrollo una fuerte presencia— prestar también atención a los márgenes de la sociedad: a las personas con alguna discapacidad, a los enfermos, a quienes tienen diversas necesidades, a los reclusos que están en prisión… A tantas realidades presentes en la Diócesis y a las que la Iglesia también quiere acercarse”, añade.

