El alcalde de Cuéllar, Carlos Fraile, y el concejal de Urbanismo, Tomás Marcos, impartieron una charla informativa abierta al público para explicar las actuaciones que ambos vienen realizando en relación con la tramitación de cuatro expedientes para la posible instalación de plantas de biogás en el municipio.
Así, hicieron hincapié en qué consisten estos proyectos, “que contemplan la gestión de residuos, principalmente de origen ganadero y hortofrutícola, una problemática existente tanto en Cuéllar como en su comarca, desde hace décadas”, detallaron. También explicaron quiénes son los promotores de las iniciativas y cuál es el papel que desempeñan las distintas administraciones en el proceso administrativo que permita o no su implantación.
El objetivo de la charla consistió en “explicar de forma transparente el trabajo que el Ayuntamiento viene desarrollando desde hace años en relación con estos expedientes y ofrecer a la ciudadanía información objetiva y contrastada, con el fin de evitar tanto el alarmismo como visiones excesivamente optimistas sobre este tipo de proyectos”.
El concejal de Urbanismo detalló qué es la Autorización Ambiental Integrada, cuya tramitación corresponde a la Consejería de Medio Ambiente de la Junta, y aclaró que el Consistorio de Cuéllar “actúa exclusivamente en el ámbito de sus competencias, emitiendo la correspondiente licencia urbanística”. Así, subrayó que “el análisis municipal de los proyectos se está realizando desde una posición neutral, objetiva y rigurosa, tendente a que en el caso de que alguna implantación se llegue a materializar sea en las mejores condiciones posibles, tanto en ubicación como en tecnología”.
También informaron de las alegaciones presentadas por el Consistorio a los cuatro expedientes, que han salido a información pública. Entre los aspectos señalados figuran “la cercanía de las posibles ubicaciones a zonas habitadas o de ocio, las afecciones a la flora, el estricto cumplimiento de la normativa urbanística de Cuéllar, la importancia de contar con un estudio específico de olores, la relevancia de los accesos y de la circulación de vehículos pesados, la trazabilidad de la entrada y salida de los productos gestionados en las plantas, la necesidad de emplear la mejor tecnología disponible para el tratamiento del gas y de los digestatos, así como la exigencia de garantías financieras a las empresas promotoras”. El Consistorio destacó, además, el trabajo realizado en los últimos años, incluyendo reuniones con promotores, ingenieros y responsables de la Consejería de Medio Ambiente, encuentros con asociaciones de vecinos y con el Consejo Sectorial de Medio Ambiente.
En la actualidad, detallaron, los cuatro expedientes se encuentran a la espera de que los promotores contesten a las alegaciones municipales, tras lo que continuará una tramitación administrativa “compleja” en la que el Ayuntamiento podrá volver a pronunciarse con nuevos trámites de audiencia. Un proceso que, “previsiblemente, se prolongará al menos durante un año”.
El edil y el concejal insistieron en que “el hecho de que se estén tramitando cuatro expedientes no implica que finalmente se vayan a autorizar cuatro plantas. Existen factores determinantes, como la disponibilidad real de residuos para abastecerlas o la distancia entre las posibles instalaciones, que serán clave en la resolución final. En ningún caso se prevé la implantación de las cuatro y mucho menos de manera contigua”.
Finalmente, manifestaron que “a día de hoy, la Junta no cuenta con un decreto específico que regule la implantación y las condiciones de este tipo de instalaciones, circunstancia que añade complejidad al proceso”.
