El crematorio de mascotas Fuentebet, en la carretera de Segovia a Torrecaballeros, ha puesto en marcha una iniciativa solidaria que transforma el duelo en ayuda directa. Cada semana, muchos tutores que despiden a sus perros y gatos dejan en la empresa objetos que ya no pueden —o no desean— llevar de vuelta a casa: camas, mantas, comederos, correas, arneses, transportines o juguetes. Son pertenencias cargadas de memoria, pero también perfectamente útiles para otros animales que las necesitan.
Con este proyecto, Fuentebet recoge esos artículos de manera voluntaria y los clasifica para donarlos a asociaciones de la provincia. La donación solidaria y generosa de los tutores de los perros y gatos tiene un doble objetivo: dar una segunda vida a materiales en buen estado y apoyar a quienes trabajan a diario en el cuidado de perros abandonados o en situación vulnerable. “Es una forma de convertir un momento muy doloroso en un gesto de amor que continúa”, explican desde la empresa. La iniciativa incluye un protocolo de revisión y limpieza, y descarta cualquier elemento deteriorado o que no cumpla condiciones higiénicas. Desde Fuentebet subrayan que donar es siempre una decisión personal y respetada: “Acompañamos a las familias en su despedida y nos sentimos honrados de corresponder a la generosidad de quien está pasando por esos momentos difíciles para que, si lo desean, el vínculo con su compañero siga ayudando a otros”. Una cadena de cuidado que nace en Segovia y se multiplica en cada entrega.
