El Viveros Herol Nava terminó con la sensación del trabajo cumplido la primera parte de una pretemporada de invierno que ha de llevarle a un inicio de la segunda vuelta de la liga en el que pondrá muchas cosas en juego, entre ellas buena parte de sus opciones de permanencia, puesto que en las dos primeras jornadas en el retorno de la Asobal a la competición el conjunto segoviano los rivales serán el Tubos Aranda en casa (10 puntos por 8 del Nava) y el segundo será el Cangas en O Gatañal (9 puntos el cuadro gallego).
Consciente de que necesita cuanto antes sumar puntos para salir de la mala situación clasificatoria, el cuerpo técnico del conjunto navero ha diseñado una pretemporada intensa con el fin de que la plantilla llegue lo más enchufada posible a este reinicio de la competición para el que todavía quedan tres semanas. No hay que olvidar que tanto Joao Bandeira como Buda y Marquinhos se encuentran con sus respectivas selecciones, así que en la jornada del viernes los aficionados pudieron ver las evoluciones de Asaph Ching bajo el larguero, con un gran parecido físico a Buda, y del extremo de Navalmanzano César Escribano, el único extremo derecho que pudo jugar el encuentro y que difícilmente podrá olvidar que marcó un gol con el Balonmano Nava a un conjunto de Liga Asobal.
Conclusiones provisionales
Las conclusiones que pudo sacar Álvaro Senovilla del partido, siempre poniendo las cosas en su relativo contexto teniendo en cuenta las bajas de unos y otros y la cualidad de ‘amistoso’ que tenía el encuentro, quedaron bien definidas al final del choque: “Nos ha venido bien el poder jugar ante un rival de tu misma categoría después de unas jornadas de solamente entrenar. Ha sido una toma de contacto muy buena ante un equipo como el Rebi Cuenca que siempre te plantea alternativas distintas. Nosotros hemos hecho reparto de minutos para que todos los jugadores tuvieran ocasión de jugar este partido”.
Más allá de esas primeras consideraciones, el partido volvió a poner en evidencia que el 6:0 funciona cuando se trata de defender el ataque posicional, que los centrales siguen necesitados de confianza y la tienen que seguir adquiriendo en los próximos encuentros, que más allá de que por circunstancias del partido tuviera que jugar en el extremo contrario, Edu Reig funciona mejor en las primeras partes que en las segundas y que todo lo que sea conectar con el pivote será positivo para el equipo. Y que el municipal de Nava, lleno un viernes por la noche para ver un amistoso, debe ser la piedra angular sobre la que el Balonmano Nava construya su permanencia.
