La jornada deportiva del sábado en Segovia se vio afectada de manera prácticamente total por culpa de la nevada que de manera impenitente cayó sobre la ciudad, y buena parte de la provincia y que no sólo tiñó de blanco los terrenos de juego al aire libre, sino que también provocó numerosos problemas en los desplazamientos de los equipos, impidiendo que estos pudiesen llegar a jugar sus encuentros.
Desde primera hora de la mañana se hacía evidente la imposibilidad de poder disputar la jornada futbolística , y no tardó en decidirse que la totalidad de la jornada deportiva al aire libre quedara suspendida. Los diez centímetros de nieve en los tres campos de fútbol de Nueva Segovia obligaron a la suspensión de los encuentros de las diferentes categorías federadas, que se quedarán pendientes para mejor ocasión.
Los problemas por la nieve no sólo se pusieron en evidencia en los terrenos de juego, sino también en las carreteras. Tanto fue así que no pocos de los encuentros que debían disputarse en los pabellones segovianos tampoco pudieron celebrarse porque los equipos no podían desplazarse. Ese fue el caso del partido que debían jugar en el Teodosio El Cochinillo Segoviano con el Baloncesto Arelsa de Salamanca.

Con las carreteras en un mejor estado una vez que los servicios de emergencia pudieron trabajar, sí pudo celebrarse el partido de baloncesto que, correspondiente a la fase de ascenso al grupo A-1 de la categoría cadete, jugaron en el pabellón María Martín el CD Base Rojo con el Adarsa Maristas, con victoria para el conjunto palentino por 58-78 en este encuentro de ida que tendrá su continuidad en la vuelta que se disputará en la jornada de hoy en Palencia.
De cara a la jornada del domingo, no parece probable que el resto de la jornada futbolística puede celebrarse, a pesar de que las previsiones establecían que la nieve dejaría de caer. Pero la que permanece en los campos de fútbol, salvo que la lluvia haga acto de presencia, dejará a los equipos sin poder jugar.
