El Viveros Herol Nava superó al Rebi Cuenca por 35-33 en el encuentro amistoso jugado en un pabellón municipal de Nava de la Asunción de nuevo lleno en sus gradas para ver a dos conjuntos en plena pretemporada, que alternaron aciertos y errores y altibajos de intensidad.
A la cita, primera de esta pretemporada de invierno, acudieron ambos conjuntos con ausencias en sus filas, aunque también con incorporaciones. En el Balonmano Nava faltó Joao Bandeira, convocado con su selección. En Cuenca faltó Santiago Mosquera, que ha causado baja en la entidad, y Pedro Tonicher que está jugando el Europeo con Portugal.

El choque comenzó con los dos conjuntos sumando los lógicos errores de primer partido tras un mes sin competir. Rebi sin usar el contragol pero tratando de jugar directo y con pocas circulaciones en la ofensiva aprovechando su primera línea muy potente, y el Viveros Herol buscando algo más de elaboración en su juego ofensivo, necesitados como están sus centrales de coger confianza.
Así se entiende que esa alternancia de aciertos y errores se reflejara en el marcador, con varios cambios de liderazgo en los primeros minutos hasta que mediado el primer período el extremo local puso dos de renta para los de casa en el tanto más aplaudido de la tarde no por su belleza, que fue culminando una contra, sino por lo que representaba para otro jugador de la casa que debuta con el primer equipo.
El BM Nava, más intenso
Las rotaciones parecieron sentarle mejor al Nava que al Rebi, y la distancia se elevó hasta los tres goles. El cuadro de Lidio Jiménez quiso elevar su nivel defensivo y por momentos a los de casa se les empezó a hacer algo más difícil atacar el marco rival, sobreviviendo gracias al contragolpe porque la defensa navera estaba con un punto más de intensidad… aunque ese punto tampoco fuera muy grande.
Las rotaciones parecieron sentarle mejor al Nava que al Rebi, y la distancia se elevó hasta los tres goles. El cuadro de Lidio Jiménez quiso elevar su nivel defensivo y por momentos a los de casa se les empezó a hacer algo más difícil atacar el marco rival, sobreviviendo gracias al contragolpe porque la defensa navera estaba con un punto más de intensidad… aunque ese punto tampoco fuera muy grande.

Pero en este primer tiempo los altibajos del equipo conquense fueron mayores que los del Balonmano Nava, que fue encontrando la manera no sólo de mantener la ventaja, sino de llevarla hasta los cinco goles con los que se llegó al descanso (20-15).
El Viveros Herol Nava inició el segundo tiempo de nuevo más enchufado que su rival, y con el 23-16 elevó a siete goles su renta. La intensidad defensiva del Rebi brilló por su ausencia en algunos momentos de un partido quizá demasiado amistoso.
Con el 28-20 en el minuto 40 Lidio Jiménez paró el partido para dar un toque de atención a sus jugadores que se estaban dejando llevar demasiado, y de paso atacar con siete. La respuesta fue un parcial de 0-4 que obligó a Álvaro Senovilla a hacer lo propio para advertir a sus hombres de los peligros de la relajación excesiva incluso en los partidos de preparación.
Reacción visitante
Un contragolpe y dos goles desde el centro del campo por parte local vinieron a devolver el partido a los parámetros en los que se había movido durante muchos minutos, y la intensidad volvió a bajar. En el lado local se vio que Edu Reig es extremo, pero del costado izquierdo y no del derecho, y a base de fallar ataques el Viveros Herol fue tirando su ventaja por la borda hasta llegar a la recta final del partido con escaso margen, que supo mantener gracias a un poco más de intensidad defensiva y un par de intervenciones de Buda. El Rebi estuvo cerca, pero no llegó a culminar la remontada en un partido del que ambos técnicos habrán sacado buenas conclusiones.
