Tras años de reivindicaciones, se vaticina que en 2026 comenzará la construcción del módulo cubierto de atletismo en Segovia. Una noticia que, sin duda, supone un avance para quienes llevan tiempo reclamando mejores instalaciones. Sin embargo, cabe preguntarse si esta infraestructura cubrirá las expectativas generadas. El atletismo segoviano vive un momento brillante con referentes como Javi Guerra, Águeda, Idaira, Alejandro, Rafael o Claudia, a los que se suman jóvenes promesas que destacan en campeonatos regionales y nacionales. Todo ello sin disponer del ansiado módulo, lo que demuestra que el talento y el esfuerzo han pesado más que la falta de recursos.
El nuevo espacio permitirá entrenamientos bajo techo, especialmente para las escuelas, evitando que el mal tiempo interrumpa la preparación de los más jóvenes, además de para los velocistas y saltadores. Pero poco más. No se podrán celebrar competiciones y su impacto en pruebas de medio y largo fondo será limitado, quienes buscan mejorar marcas seguirán dependiendo del exterior. Además, el debate sobre el acceso controlado y de pago abre otra cuestión: ¿dejará de ser el atletismo un deporte ‘de pobres’, como algunos lo definen?
La verdadera solución sería apostar por unas pistas cubiertas que ofrezcan un servicio integral y competitivo. El módulo es un paso, sí, pero insuficiente para quienes sueñan con que Segovia sea referente nacional. ¿Estamos ante el inicio de una transformación o simplemente ante un parche que llega tarde?
