Castilla y León cuenta actualmente con 49.430 plazas residenciales para mayores de 65 años (39.507 públicas y 9.923, privadas), una cifra que le permite encabezar la ratio nacional, con 7,56 por cada 100 habitantes, de las que 6,04 están financiadas por la Administración pública y 1,52 por la privada.
Así lo establece un informe de la Asociación Estatal de Directores y Gerentes en Servicios Sociales, relativo a 2024, que constata que la Comunidad supera en 16.712 plazas la ratio de 5 por cada 100 personas mayores de 65 años, la barrera simbólica establecida por el sector, y que solo sobrepasan seis autonomías.
Sin embargo, únicamente Castilla y León y Castilla-La Mancha están por encima de ese ratio con plazas de financiación pública.
En España, la ratio es de 6,93 plazas por cada 100 mayores de 65 años, de las que solo 2,88 corresponden al ámbito público y, el resto, al privado.
En la Comunidad, el informe detecta que la ocupación media de las residencias es del 82,7 por ciento, tres décimas por encima que la nacional, y que cada una dispone de 71,8 plazas de media, casi dos menos que en España (73,5).
Castilla y León se ha beneficiado de un notable empuje de la Administración pública en los últimos 15 años. Si bien, desde 2010, siempre ha contado con una tasa por encima de 7 por cada 100 habitantes, es cierto que en aquel año el peso de la financiación pública era del 2,47, frente al 4,85 de la privada, porcentaje que se mantuvo hasta 2014. Fue a partir del siguiente año cuando la relevancia de la pública fue absorbiendo más porciones del pastel, hasta pasar de 5,26 plazas públicas en 2015 a las 6,04 actuales, una ratio que, no obstante, es ligeramente más baja que en 2019 (6,3), 2023 (6,29), 2022 (6,15) y 2018 (6,08 plazas).
En el ámbito nacional, la Asociación estima que se necesitan más de 50.000 plazas para atender la demanda actual de personas con dependencia severa y gran dependencia; y casi 100.000 para alcanzar las 5 plazas por cada 100 mayores de 65 años.
La entidad asegura que en los cuatro años posteriores a la pandemia (2021 a 2025) han aumentado en 23.075 las plazas residenciales, mientras que la población mayor de 65 años lo ha hecho en más de 800.000 personas.
De hecho, señalan que al comienzo de 2025 había en España 412.109 plazas residenciales para mayores, 17.044 más que en el año anterior (4,3 por ciento más); y que 339.655 personas viven en estos centros residenciales, 62.634 más que en 2023 (un 15,9 por ciento), lo que supone una ocupación del 82,4 por ciento de las plazas existentes.
