La Junta prevé una dotación presupuestaria total de 169,63 millones de euros para la prevención y lucha contra los incendios forestales, de los que 151 corresponden a los capítulos seis y siete, a los que se unen 16 millones para personal, tras ampliar a todo el año la actividad de los operarios, y otros 2,63 millones que recibe el Consejo Comarcal del Bierzo para sus cinco cuadrillas.
En su comparecencia ante la Comisión de Medio Ambiente de las Cortes, Suárez-Quiñones detalló una serie de mejoras. Así, aseguró que este año se renovará la contratación de 49 de las 111 cuadrillas terrestres, con la novedad de que su personal se encuadrará en el sector público con la empresa pública estatal Tragsa, ampliándose su contratación, hasta los 12 meses. Esto supone un incremento presupuestario de 40 millones anuales, pasando de los 54 de este año a los 101 de 2029.
Igualmente, el Consejero indicó que prevé una inversión este año de 17 millones, que permitirá disponer de equipos de cuadrillas especializadas helitransportadas y nocturnas, garantizando la operatividad del dispositivo durante todo el año. Además, se incorporarán diez nuevas cuadrillas helitransportadas de intervención rápida entre 2026 y 2027. Este año llegarán las cuatro primeras: dos en León, una en Zamora y otra en Ávila, con un coste de 3,2 millones, con sus cuatro helicópteros. La inversión total alcanzará los ocho millones.
Asimismo, aludió a las partidas para maquinaria pesada, destinadas tanto a labores de prevención como de extinción, que ascienden a un total de once millones. Esta inversión permitirá disponer de 20 equipos (buldozer y góndola con su personal) completos preventivos todo el año y 20 máquinas de extinción a mayores durante la Época de Peligro Alto (EPA), así como de equipos y maquinaria complementaria para reforzar la capacidad de respuesta del operativo.
El operativo estará dotado de nuevos vehículos nodriza, de tres nuevos puestos de mando avanzado. Asimismo la unidad Fénix de Drones de la Agencia de Protección Civil se extenderá a prestar servicios en los incendios. También se continúa con la implantación del Sistema de Videovigilancia de Incendios Forestales.
Igualmente, Suárez-Quiñones sostuvo que los medios aéreos de la Junta -23 aeronaves- pasarán a ser 27 en 2026 y 33 en 2027 y añadió que se ampliará el servicio de Unidades mixta de Brigadas con Autobomba (UBA), pasando de cinco a nueve, con una inversión de 3,6 millones. Además, continuará la renovación de los vehículos autobomba propios (4,9 millones ) y la mejora de las infraestructuras del operativo.
También aprovechó para destacar el plan de recuperación de infraestructuras afectadas por los incendios. En concreto, señaló que se han puesto en marcha más de 50 medidas, con un presupuesto comprometido superior a los 85,5 millones, de los 114 previstos.
Autocrítica
Suárez-Quiñones aseguró que lo vivido en la última campaña de incendios permitirá incorporar las lecciones aprendidas, ante los episodios al Plan Anual de Vigilancia, Prevención y Extinción de 2026. De hecho, insistió en que este documento se basará en la autocrítica de lo realizado en 2025 y una evaluación de los resultados logrados.
El Consejero recordó que en agosto se produjo en la Comunidad “un episodio ni visto ni registrado hasta la fecha de incendios forestales de gran intensidad y virulencia”, con un alto número incendios forestales de forma casi simultánea.
Además se vieron velocidades de propagación de hasta seis kilómetros por hora y comportamientos explosivos. También, señaló, hubo fuegos que afectaron a más de 6.000 hectáreas en pocas horas.
También aludió a la simultaneidad de grandes incendios, que obligaron a disponer medios en todos ellos no pudiendo concentrarlos en uno solo; un alto riesgo de interfaz urbana tanto agrícola como forestal; perímetros activos con alto número de kilómetros y superficies, y un gran número de incendios intencionados.
A modo de conclusión, sostuvo que una ola de calor de 16 días continuados, con temperaturas muy altas, humedades relativas especialmente bajas, y viento, con episodios convectivos que favorecieron igniciones múltiples dieron lugar a múltiples grandes incendios forestales que provocaron importantes daños.
