Podemos denunció el acoso sufrido por el militante Agustín Arranz en su domicilio en la localidad segoviana de Navas de Oro. Según expusieron desde la agrupación en una nota de prensa, la pasada noche del 31 de diciembre, un grupo de desconocidos invadió el patio del chalet donde reside, arrancó una bandera palestina y otra republicana que tenía colgadas en las ventanas, dañaron el mobiliario y colocaron dos pequeños explosivos caseros que causaron desperfectos en la fachada y los escalones de acceso a la vivienda.
Esta agresión, tal y como manifestaron desde la formación, se suma a otras anteriores que se vienen sucediendo desde el verano del año pasado, como represalia por el papel que este militante de Podemos ha jugado en la oposición a la instalación de una planta de biogás en el pueblo, agregaron.
En varias ocasiones, señalaron desde Podemos, desconocidos han lanzado huevos y piedras contra las ventanas y la fachada de la vivienda, además de otras situaciones de acoso que viene sufriendo. En este sentido, Podemos Segovia consideró “inaceptable” esta situación, que consideró “un claro caso de delito de odio y persecución ideológica”. Mostró su apoyo y solidaridad con el vecino peguerino y militante morado.
En palabras del portavoz de la formación Carlos Gil Cuevas “no podemos normalizar la violencia ultraderechista en nuestro país, el acoso y la violencia política son intolerables. La extrema derecha debe saber que no van a callarnos ni hacernos bajar los brazos, estamos aquí para hacerles frente”.
Asimismo, Gil Cuevas señaló “estos delincuentes son el brazo armado del extractivismo. En muchas otras partes estamos viendo que los defensores del territorio y el medio ambiente sufren acoso por anteponer el bien común al beneficio económico de unos pocos. Es importante que esta violencia no logre su objetivo de hacernos callar, lo contrario es darle alas”.
