El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, expuso que contemplaría aspirar de nuevo al liderazgo de la formación en un congreso que prevé para el mes abril o mayo: “Hoy estoy más dispuesto a hacerlo de lo que lo estaba antes del 27 de septiembre”, cuando se celebraron las elecciones catalanas. “Es una decisión que me gustaría tomar después de haber hablado con mucha gente, pero después de ver como han ido las cosas, sí, más bien estoy dispuesto”, argumentó en una entrevista para los medios.
Si hay más de una candidato al liderazgo, Iceta apostará por someter la elección del nuevo primer secretario a toda la militancia mediante unas primarias internas, pero si solo hay un nombre en liza, se inclinará por que sea suficiente con presentar los avales necesarios. “Los procesos de participación los tenemos que cuidar muchísimo y tienen el sentido de dirimir entre más de un candidato”, según Iceta, que precisó que unas nuevas elecciones catalanas en primavera obligarían a retrasar el congreso para el verano.
Iceta asumió el liderazgo en julio de 2014 tras la dimisión de Pere Navarro, y, aunque en las elecciones catalanas pasó de 20 a 16 diputados, las expectativas de los meses anteriores auguraban un escenario peor: “Yo me fui de vacaciones con encuestas que me daban 8 diputados y obtuve 16”. El candidato sostuvo que en estos momentos el PSC representa entre medio millón y 600.000 catalanes, y el trabajo del partido en este congreso debe ser “ensanchar su espacio electoral y proceder a un proceso de recuperación de la credibilidad y la confianza ciudadana”, recalcó.
Iceta aseguró que planteará el cónclave de primavera en clave de una renovación fuerte y no cosmética, aspirando a “una reflexión profunda y una sacudida profunda de las estructuras y de los métodos de funcionamiento” del partido. El socialista confió en que el PSC haya superado sus días más difíciles y vuelva a crecer: “El PSC es un partido que muchas veces se ha encontrado su esquela publicada en los periódicos, y en cambio hay partidos que habrán desaparecido mucho antes que el PSC”. Iceta recordó, por ejemplo, que CDC anunció su disolución en 2016 para fundar otro partido, y contempla que alianzas como la de EnComúPodem acabe haciendo “desaparecer a ICV en un magma” que le obligue a renunciar a sus siglas.
“Otros partidos desaparecerán y el PSC mantendrá su proyecto y sus siglas y sus colores inalterados (…). Algunos que habían decidido que el PSC no existiría parece que se equivocaron”, zanjó el líder socialista en este caso.
El socialista argumentó que la renuncia de Convergència a sus siglas para fundar otro partido se ha hecho “inevitable” para distanciarse del ‘caso Pujol’, pero también porque el partido ha dejado el nacionalismo para pasarse al independentismo. “Cuando uno cambia de forma tan radical su proyecto político, es normal que cambie sus formas políticas”.
