La Gimnástica Segoviana encara el primer partido en casa de 2026 con el propósito abrir un camno de continuidad en los resultados positivos que se le resiste desde hace algunas jornadas. A las cinco de la tarde, La Albuera medirá el pulso del equipo frente al CD Lealtad, en un contexto que mezcla unas ciertas urgencias deportivas (más en los visitantes que en los locales), una cierta autocrítica buscando una mayor contundencia en las áreas y el desafío de transformar el juego en resultados.
El rival llega penúltimo en la clasificación tras perder sus dos últimos encuentros como local ante Bergantiños y Salamanca UDS, ambos por 0-1, y como el conjunto menos goleador del grupo, con 10 tantos en 16 jornadas. La Segoviana, por su parte, vuelve a casa después de dos derrotas consecutivas lejos de La Albuera en las que ha encajado seis goles, tres en Bergantiños y tres frente al Real Oviedo Vetusta, con un ambiente algo enrarecido después de que Iñaki Bea hablara hace algunas fechas de cambio de ciclo al referirse a Manu, capitán del equipo, y en la previa del jueves señalara que ningún jugador le había comunicado que quisiera salir de la entidad, aunque la rumorología sitúa a un buen ramillete de jugadores gimnásticos sopesando todas las opciones.
Paciencia y eficacia
En la previa, Iñaki Bea fijó con claridad el marco del encuentro, que pasaba por la paciencia, la eficacia y el control de las emociones. El técnico asumió que el partido se parecerá mucho a otros recientes en La Albuera, “con el rival dándonos la batuta e intentando aprovecharse de nuestros errores, de nuestras pérdidas y dela estrategia para hacernos daño”, advirtió. La receta pasa por “minimizar riesgos, tener paciencia, llegar con mucha gente al área, estar mucho tiempo en campo contrario… pero que pasen cosas”, resumió.
Sobre el equipo, Bea volvió al ejemplo de Oviedo, que para él explica bien lo que es la Segoviana, que muestra buen juego pero sin premio en las áreas. “Dominamos muchas facetas del fútbol… pero lo más importante son las áreas. Ellos acertaron. Nosotros tuvimos muchas llegadas, pero hay que transformarlas en ocasiones”, señaló, reclamando “tranquilidad para decidir bien, para chutar más a gol” y atención extrema al detalle, “porque es lo que puede decantar la balanza”.
El posible regreso de Rubén introduce variantes atrás, aunque con cautela: “Vamos a ver cómo está, si está disponible para los 90 minutos”, apuntó el entrenador, insistiendo en que la clave no está solo en nombres propios sino en “darle importancia de verdad a las situaciones para que las llegadas sean ocasiones”. Pero no hay duda de que después de varias probaturas con diferentes jugadores, el hecho de que Chupo pueda retornar al equipo es una magnífica noticia teniendo en cuenta el nivel que el segoviano viene mostrando hasta la fecha en el lateral zurdo, y también que en una plantilla tan ajustada como la azulgrana, no existe un recambio para esa posición.
Una batalla de estilos
El propio Rubén dejó claro en la previa del encuentro que también espera un rival replegado. “Es una batalla de estilos, todos respetables, y cuanto mejor prepares los partidos y más conozcas al rival, más opciones tendrás”, dijo, reconociendo también que la Segoviana se ha ganado el respeto de los rivales, que no suelen salir precisamente ambiciosos a La Albuera, donde la Segoviana sigue invicta esta temporada.
El rival es el equipo menos goleador de la categoría, y comienza el año en puestos de descenso tras enlazar dos derrotas en casa
Para finalizar, Rubén apeló al talento por demostrar, pero también dejó un mensaje que tiene una cierta carga de profundidad: “Lo que tenemos que intentar es trabajar toda esa confianza para realizar un fútbol lo más atractivo para el aficionado, que el aficionado tenga ganas de venir a La Albuera a divertirse, a ver un equipo con el que se siente identificado. Y ese debe ser el objetivo principal. Estamos donde dice la clasificación y los puntos que hemos conseguido. Venimos de un mes que ha sido muy complicado en todos los aspectos, algo que normalmente se suele dar en el fútbol y el deporte. Las derrotas te sacan a relucir todos los problemas, pero también pasa al contrario, que las victorias tapan todas las carencias o los problemas que realmente tienes. Estamos donde la clasificación nos marca, por el trabajo que hemos realizado en los partidos, por los puntos que hemos conseguido. Y debemos intentar seguir la línea de línea de victorias del partido tras partido, para conseguir todos los puntos y estar arriba”.
