Los toros de la ganadería Conde de la Maza, que habían corrido tan sólo una vez en Pamplona en 1981, protagonizaron un sexto encierro de las fiestas de San Fermín limpio y rápido, con multitud de corredores a lo largo del recorrido debido al fin de semana, pero que no registró heridos por asta.
Por delante se escapó un cabestro con tres toros, y el resto de la manada por detrás, para poder ver bonitas carreras donde los mozos se esforzaron por hacerse hueco delante los animales y entre la masificación de gente.
Salvo por el tramo de Telefónicay el Callejón, donde uno de los toros arrolló a los mozos apostados en la parte derecha, no se vivieron mayores peligros.
Las reses finalizaron el encierro en los dos grupos tan marcados que se mantuvieron durante todo el recorrido, y lo completaron la carrera en 2 minutos y 27 segundos.
